Una noche en la quietud de mi silencio,
Con la pena abatida,
Con el corazón afligido,
Con el cuerpo enfermo y con el desconcierto de sentirme incomprendido.
Clamé entre llantos a aquel que me había adoptado desde pequeño, y pidíendole iluminación, fuerza; quedé sumergido en un profundo sueño donde lo más imposible se volvía realidad.
Entonces apareció mi Padre y cubriéndome con sus suaves alas me dio un fuerte abrazo y un bezo en el alma, acompañado de las siguientes palabras:
“Mi amado, querido Hijo Mío; aquí me tienes a tu lado. Te doy un bezo en el alma para expresate lo mucho que te quiero y te amo.
Aléjate de las dudas, de los temores y de las tristezas porque aquí estoy yo para curar tu corazón.
Déjame acariciar tus bellas alas, hoy quiero que vuelvas a volar con el fin de esparces de nuevo mi luz por cada lugar.
Sé que todo es duro y nuevo para ti, la tormenta es despiadada. Pero no vaciles… Yo te acompañaré.
Vuela de nuevo Amado Hijo mío porque aquí me tienes. Yo sí te amo, y no como el mortal que solo se complace por la utilidad que le puedes otorgar; yo te amo con sinceridad y con todo el amor de mi corazón. Además, se que tú me amas porque eres mi Hijo;
LUZ DE MI LUZ;
CORAZÓN DE MI CORAZÓN;
EXPRESIÓN DE MI EXPRESIÓN;
PRESENCIA DE MI PRESENCIA;
BELLEZA DE MI BELLEZA;
AMOR DE MI AMOR,
¡Abre las alas Hijo mío!
Vuela, ama, perdona, ilumina, aconseja, bendice, lucha, alégrate porque yo te otorgaré la completa felicidad y la verdadera realización.”
Desde entonces amable lector mi fé y mi corazón fueron remodelados ante aquellas bellas palabras. Por esto no importa lo que estés atravesando, abandónate ante esos brazos que también desean abrazarte y bríndate todo su amor y comprensión.
Sobre todo sacúdete de las dudas, de los temores y de las tristezas. Confía en ti mismo y en Dios; e inúndate de la Divina Luz que brilla en lo más profundo de tu ser.
Recuerda tú tienes toda la capacidad, la seguridad y la protección del universo. Piensa que la vida es un proceso evolutivo con altas y bajas.
Pero allí siempre estará el Ser Supremo para guiarte y darte toda su fuerza espiritual.
Ahora me despido…. Con la intención de recordarte que tu eres un HIJO DE LA LUZ, solo abre las alas y empieza a volar!
Wilson Andino

