"La semilla, que suele medir menos de un centímetro,es un milagro. Mira por ejemplo una semilla de manzano.
Cuando comas una manzana encontrarás una semilla que es amarga,y entonces la escupirás. Esa semilla cae a la tierra y se convierte en una planta.
De este modo, la semilla se sacrifica, abandona su propia identidad, su propio ego.Ya no volveremos a ver ni rastro de ella. Se convierte en parte de la tierra,pero de su sacrificio nace un árbol, y al cabo de unos años éste producirá manzanas. Puede que no creas en la reencarnación, pero limítate a observar cómo ha crecido una manzana. La semilla que cayó en la tierra y murió hace muchos años se ha reencarnado en esa manzana.
A partir de una semilla crecen cientos y miles de manzanas. ¡Qué abundancia de vida nos ofrece! Esa semilla cayó en la tierra y murió por nosotros.
También murió para beneficio de los animales, las aves y las lombrices...
Fíjate en el amor y la generosidad incondicionales de esa manzana. Cualquiera puede acercarse al árbol y tomar una manzana, de un modo totalmente
gratuito. El manzano nunca te dirá que no puedes coger una manzana si no tienes dinero en metálico o una tarjeta de crédito.
Incluso puedes aprender espiritualmente del manzano, pues éste nunca discrimina: puedes ser un santo o un pecador, culto o analfabeto, hombre o mujer,blanco o negro, cristiano o musulmán, humano o animal, ave o avispa; da igual qué o quién seas, puedes tomar una manzana.
Sin embargo, en la economía de mercado no hay "comida gratis", todo se compra y se vende: la comida, la tierra e incluso el agua.
En la naturaleza, en cambio, todos los seres vivos del planeta tienen comida gratis.
No compran ni venden, no necesitan supermercados para obtener los alimentos.
Los árboles contribuyen a proteger y a servir a todos los seres vivos,desde las aves a los insectos, desde los humanos a los animales y a todos los
organismos del suelo; todo recibe vida de un árbol. Debido a nuestra visión a corto plazo hemos permitido la destrucción a gran escala de los bosques.
Los árboles tienen derecho a crecer sin que los contaminemos o talemos. Los árboles cuidan de nosotros, como la madre que da el pecho a su bebé, o el padre que trabaja duro para cuidar de sus hijos. Puede que debamos tomar algo del árbol, fruta o madera, pero lo tomamos como un regalo, no por derecho.
Simplemente, imagina que la semilla que plantamos ya lo contiene todo: en una pequeña bellota duerme un roble poderoso.
¡En una pequeña bellota hallamos concentrada más información, más historia y más memoria que en un microchip!.
Imagina pues que plantas la bellota en la tierra húmeda y oscura. De esa bellota nace un árbol que vivirá cientos de años, y durante cada uno de ellos
producirá miles de nuevas bellotas. Ésas son la economía, la espiritualidad y la sostenibilidad de la naturaleza.
Nosotros los seres humanos, en cambio, hacemos algo hoy, lo usamos mañana y lo tiramos al día siguiente, saturando los vertederos.
¡Y a eso le llamamos"ingenio humano"! Comparados con el roble poderoso y sus bellotas, no sabemos nada del proceder sostenible.
El árbol tiene un significado espiritual en casi todas la tradiciones religiosas y culturales. Buda recibió la iluminación cuando estaba sentado bajo un árbol.
Hemos de escuchar al árbol que habla. Los árboles son esenciales para nuestra vida, pero muchos aún piensan que son formas de vida inferiores,
y que el ser humano es superior a ellos.
Hemos de abandonar la idea arrogante de que los humanos somos una especie superior. Hemos de admitir que todos los seres vivos dependen unos de otros.
Los árboles sacrifican sus frutos para alimentarnos y sus hojas para nutrir la tierra. El sacrificio es una expresión de amor, de mutualidad y de generosidad.
La vida da vida para mantener la vida. Los humanos no tenemos por qué ser parásitos de la tierra. En lugar de ello, formamos parte de la red de la vida".
SATISH KUMAR ( http://www.librosbudistas.com/autores/i ... ?autor=KUM)
Un Abrazo Amigos.Spirigonzalez


Gracias ........


