Os comparto la siguente informacion del Maestro Lemuel con una especial dedicación a Guardian
Os quiero

LEMUEL
Compensación
Vosotros seres del cielo,
mensajeros de los reinos iluminados,
enviadme los rayos de la verdad
y la protección en ni camino.
Vosotros seres de la tierra,
protectores y protectoras,
guardianes de los santos lugares y
de los inconfesables tesoros,
enviadme el ennoblecimiento sobre mi sendero.
Vosotros, seres del agua,
Guardianes de los manantiales y de las grandes aguas,
Enviadme el cáliz del amor que fluye
y de la honorable calma.
Vosotros, poderosos seres del aire,
Jinetes de los cuatro vientos,
enviadme la espada de la clara diferenciación.
Vosotros, seres del fuego, guardianes de la santa energía,
enviadme el valor y la fuerza,
la luz de la vida eterna
para hacerla realidad en el mundo.
Vosotros poderosos devas de la naturaleza,
Constructores de las formas, trabajad conmigo.
¡Os doy las gracias por vuestra actuación!
Trasfondo
El maestro Lemuel es el gran místico, profesor y alto sacerdote de los misterios del pasado y de la antigua sabiduría. Lemuel es el maestro del reino de la naturaleza y de los elementos. Es el guardián que se encarga de mantener activas las fuerzas divinas. Su actuación se hacía perceptible mucho antes de la formación de la tierra. Sobre la Tierra su reino fue Lemuria, una tierra que existió antes y al mismo tiempo que la Atlántida. En esta tierra trabajaban conjuntamente fuerzas divinas, fuerzas de la naturaleza y humanas. Los hombres eran aún más fuertes en su cuerpo de luz y se entendían directamente con las fuerzas y con los seres de la naturaleza. Se dejaban enseñar por ello y todos actuaban de forma conjunta.
Lemuel trabaja hoy en día con los devas de la naturaleza y con los seres elementales, para restablecer el equilibrio y la compensación en los mundos naturales divinos. Cuanto más desestabilicemos y desequilibremos estos mundos a través de nuestras actuaciones irrespetuosas, mayor será el trabajo de Lemuel, que, junto a sus seguidores, hará lo posible por restablecer el equilibrio. Cuanto mas se incline el péndulo en una dirección concreta, mas tendrá que inclinarse en la contrapuesta.
Aquel que trabaje con este maestro se familiarizará con el poder de seres ancestrales: los poderes de los cuatro vientos, los poderes de la meteorología, los poderes de los elementos, los poderes de las grandes aguas y el fuego en el interior de la tierra, los poderes de las plantas y de los minerales, etc. Estas fuerzas, en realidad, no se encuentran separadas de nosotros. Nosotros nos hemos distanciado de ellas. Establecido de nuevo el contacto con estas fuerzas y actuando conjuntamente con ellas, accederán a nosotros fuerzas divinas con las que podremos colaborar: Gracias a este trabajo conjunto con las fuerzas de la naturaleza, de la cual también nosotros formamos parte, desarrollaremos nuestras facultades superiores, como por ejemplo, clarividencia, viajes astrales, telepatía, etc.
El reino etéro de Lemuel, el templo de los devas de la naturaleza, templo de la fuerza y de la compensación, se encuentra sobre el monte Kosciusco, en el sur de Australia. A través de este templo late la totalidad del espectro de colores de la creación. Sus colores se transforman en consonancia con la creación; a veces son rosa, oro y azul o blanco, verde intenso y oro, en ocasiones domina la gama del rojo, naranja y amarillo como el sol, otras veces predominan el índigo, turquesa y lila. La melodía que identifica a Lemuel el concierto para piano número 1 en si bemol de Thaikowski.
Significado de la carta
El gran Lemuel te pone en contacto con los poderosos devas de la naturaleza y con los seres elementales. Estos se consideran especialmente importantes en el desarrollo de las fuerzas del alma. Recuerda todos los mitos y cuentos de tu infancia. ¿No eran precisamente seres de la naturaleza los que ponían a prueba a los hombres, los guiaban y ayudaban a encontrar los verdaderos tesoros del alma? Cuando el hombre despreciaba a estos seres y la petición que estos le hacían, no se encontraba en disposición de superar las últimas pruebas. Si, por el contrario, atendía los deseos de estos seres y los trataba con respeto, era recompensado generosamente.
Muchos maestros y maestras han sido consagrados en su camino por las fuerzas de la naturaleza. Ellos han conducido a los hombres a las puertas de la consagración, de la felicidad y del éxito. Ayudaron al hombre a superar aquellos exámenes que, debido a la limitación que le suponía su condición humana, no hubiera sido capaz de aprobar sin ayuda.
En el caso de Lemuel entre en tu vida, te indicará que debes prestar más atención a los seres de la naturaleza, al reino de los devas y a los seres elementales, que debes proporcionarles más espacio y respeto en tu vida. Estos seres pueden tener en sus manos la llave que te conducirá a la felicidad, aun cuando primeramente quieran comprobar si tú, en el desarrollo de tu alma, estás ya preparado para utilizar dicha llave. Los seres elementales te ayudan, por ejemplo, a establecer el equilibrio de los elementos en ti (fuego, agua, tierra, éter y aire). Aquel que se esfuerce intensamente por formarse y trabajar al lado de estos seres, comprobara que la compensación y el bienestar se harán cada vez más fuertes en su interior y que se irá desarrollando la sabiduría en su vida.
EL MENSAJE DE LEMUEL DICE LO SIGUIENTE: <<De una razón simple no surgirá nada razonable. De un entendimiento simple nunca se ha obtenido algo entendible. No “o bien/o”, sino “asi/como” te unirán con la existencia. El respeto, la devolución y el amor por la vida te unen con las fuerzas de la naturaleza. En esta unión encuentras todo lo que necesitas, y la respuesta a cada una de tus preguntas>>.
Ritual/Afirmación
Hoy me uno al poder del cielo.
Hoy me uno a la luz del sol.
Hoy me uno a la blancura de la nieve.
Hoy me uno a la fuerza del fuego.
Hoy me uno a la iluminación del rayo.
Hoy me uno a la velocidad del viento.
Hoy me uno a la profundidad del mar.
Hoy me uno a la dureza de la tierra.
(HL. PATRICK)
No hay nada que tú no puedas ser. Deja que tus ojos permanezcan abiertos y camina sigilosamente, así descubrirás cosas secretas. Sabrás entonces lo que expresa el cuervo, reconocerás el sabor de la curación… Los seres de la naturaleza te ayudan en el camino de tu plan divino. Dignifica y respétalos. Si deseas establecer contacto con ellos, existen diferentes formas de hacerlo. Tómate tiempo para comunicarte con la naturaleza. Da largos paseos. Medita en lugares ubicados en la naturaleza. Permanece mayor tiempo en la naturaleza. Observa el ciclo de la naturaleza. Medita en los atardeceres y amaneceres.
* En el baile de los elementos *
Tómate tiempo y céntrate en los cinco elementos, de los que estás compuesto. El trabajo con los elementos se pueden llevar a cabo de maneras diferentes. Aquí te ofreceremos una pequeña introducción al respecto:
Une tu cuerpo, tu sustancia constitutiva, tu esqueleto, el agua de tus jugos corporales, el aire de tu respiración, el fuego de tu fuerza, tu energía y tu éter, tu fluido, la fuerza de tu alma y todo aquello que rodea con la tierra. Amaestra tus elementos.
Tierra: Purifica el templo de tu alma, tu cuerpo. El es la fuerza a través de la cual actúa tu alma. Es el filtro entre tú y tu entorno. Libéralo de vicios, dale alimento que le confiera fuerza. Ponlo en forma. Realiza ejercicios físicos. Recárgalo, por ejemplo, con luz dorada y protégelo frente a energías oscuras.
Agua: Purifica tus sentimientos. Pon atención al mundo de tus sentimientos. Deja que estos se conviertan en un manantial refrescante y burbujeante. Límpialos de antiguas manchas del pasado. Transfórmalos en la fuente de la vida.
Aire: ¿Utilizas la fuerza de tus pensamientos? ¿En que piensas a lo largo del día? Trabaja con la respiración, con tus pensamientos, con la fuerza de tu mente. ¿De que se ocupa tu mente, tu espíritu?
Fuego: ¿En que gastas tu energía? ¿La utilizas para tu crecimiento? ¿De que manera haces uso de ella?
Éter: Se trata de la sustancia luminosa, del aura que te rodea y que penetra en ti. Purifícala y rodéala con un color protector. Cuídala. Si es clara y fuerte, te mantendrá en forma y te dará salud; si está defectuosa, puede traer la enfermedad y cosas negativas.
Cuando notes que uno de estos elementos no se encuentre en equilibrio, trabaja para centrarlo de nuevo. En tu imaginación puedes unirte a estos elementos, por ejemplo: << Yo me encuentro fuertemente arraigado a la tierra. Mi energía es comparable una columna de fuego que llega hasta el cielo. Mis sentimientos son como una fuente burbujeante y llena de vida. Mis pensamientos son claros como el aire en las montañas.>> Imagínate estas sensaciones como si fuesen realidad. Si llevas a cabo un ritual, dignifica los elementos. Coloca un cuenco con agua en representación del elemento agua, un mineral o cristal de roca como símbolo de la tierra, incienso en honor al aire, una vela que representaría el fuego y un objeto de color simbolizando al éter.
Bendiciones





