"Debemos mantenernos flexibles de pensamiento, para que las ideas preconcebidas y los prejuicios no nos priven de la oportunidad de obtener un conocimiento más amplio y más fresco. Debemos estar siempre dispuestos a abrir la mente y a rechazar cualquier idea, por firmemente arraigada que esté, si la experiencia nos muestra una verdad mejor".
Edward Bach
(Libro: Cúrese a sí mismo)
Por qué he de empezar con Edward Bach?
El Dr. Edward Bach , médico oriundo de Gran Bretaña (1886-1936), practicó la medicina alopática como bacteriólogo. Se interesó por la nueva corriente medicinal de la homeopatía a la que más tarde abandonó para dedicarse a estudiar un nuevo sistema de curación a través de la observación del comportamiento de la naturaleza, específicamente observando las flores.
Ideó un sistema alternativo a partir de esencias naturales de flores, casi todas silvestres, para curar los desequilibrios emocionales que facilitan la aparición de enfermedades.
A partir del desarrollo del Dr. Bach, han surgido distintos sistemas florales alrededor del mundo, entre los más importantes podemos mencionar las Flores de California ( USA).
Organización Mundial de la Salud
Desde 1976, la O.M.S., incorpora programas sobre métodos naturales de salud. Entre estos métodos se encuentran las esencias florales, clasificados como método natural de salud, inocuo y preventivo, dentro del apartado de las terapias individualizadas.
Por lo tanto, en las dos primeras clases moveré los conceptos básicos del Dr. Edward Bach, a fin de comprender la estructura base de cualquier Terapia Floral.
Biografía de Edward Bach
Edward Bach nació en Moseley el 24 de setiembre de 1886, fue el mayor de sus hermanos, dos niños y una niña.
Tuvo una salud delicada de bebé que fue mejorando a medida que iba madurando, aunque conservó una sensibilidad muy agudizada que le sería de gran ayuda en un futuro.
Ya de niño poseía la comprensión de las aflicciones de los demás y esa certidumbre le determinó la tarea que había de desempeñar en el futuro:
Encontrar un método sencillo y universal para aquietar las mentes y sanar los cuerpos de todo tipo de enfermedad.
De los dieciséis a los diecinueve años, Edward trabajó en la fundición de su padre, lo que le permitió adquirir conocimientos y comprensión de la naturaleza humana, al convivir diariamente con sus compañeros de trabajo; vivenció en que manera el temor a la enfermedad con las consecuencias económicas que acarreaba, estaba siempre presente en la mente de sus compañeros. Decidió, pues, empezar la tarea que ya desde niño había tenido clara.
Se dio cuenta de que si quería descubrir un remedio diferente, necesitaba una auto-idea; sintió que le era necesario redescubrir verdades acerca de la enfermedad y de la curación de la humanidad por experiencia directa
Sin albergar una gran confianza en lo que la medicina oficial pudiera ofrecerle en ese sentido, pensó que se trataba de un conocimiento necesario y se matriculó en la Universidad de Birmingham a los veinte años. La segunda parte de sus estudios médicos la realizó en Londres en el University College Hospital donde obtuvo el historial académico de:
Miembro del real colegio de cirujanos
Licenciado en el real colegio de médicos
Diplomado en salud publica
Mientras era funcionario médico del University College Hospital, pudo tratar a individuos diferentes que sufriendo una misma enfermedad, mejoraban con tratamientos diferentes, así que constató que psiques diferentes requerían tratamientos diferentes.
También desempeñaba funciones de Cirujano Residente para Accidentes en el National Temperance Hospital lo que le llevó a un estado de agotamiento físico que lo obligó a dejar su cargo.
Superado ese agotamiento, estableció su consultorio y siguió buscando formas alternativas, ya que en la mayor parte de los casos, los resultados obtenidos distaban mucho de su ideal de curación, sencilla, efectiva y duradera para todos los pacientes.
En esta búsqueda se interesó por la inmunología, así que entró a trabajar como Bacteriólogo Asistente del University College Hospital, de nuevo, donde después de mucho tiempo de investigación, preparó unas vacunas a partir de bacterias intestinales (Nosodes) que inyectadas depuraban el organismo de los tóxicos causantes de las enfermedades crónicas.
Era el año 1914 cuando en la 1ª Guerra Mundial estaba a cargo de más de trescientas camas de soldados, investigaba en el departamento bacteriológico y además daba clases en la escuela bacteriológica.
Trabajaba sin descanso cuando en 1917 tuvo una seria hemorragia con muy mal pronóstico y tuvo que ser operado.
La recuperación fue indescriptiblemente dolorosa y le pronosticaron tres meses de vida.
Como quiera que fuese, Bach decidió aprovechar el tiempo que le quedaba para no dejar su obra inacabada y se volcó en sus experimentos, perdiendo la noción del tiempo.
Pasados los tres meses, Bach gozaba de mejor salud que la que había tenido en los últimos años.
Su maravillosa recuperación le llevó a reflexionar sobre su retorno a la vida, y llegó a la conclusión de que un interés absorbente, un gran amor y un propósito definido en la vida constituye el factor decisivo de la felicidad del hombre sobre la tierra.(Esto se enfatiza en su obra posterior, pues los remedios florales que descubrió tienen el poder de revitalizar de tal modo la mente y el cuerpo que se recupera el deseo de vivir y de realizar la propia tarea en la vida, siendo este deseo el que retorna la salud).
Al recuperar la salud, pudo continuar sus investigaciones con una actividad creciente y su trabajo relacionado con la toxemia intestinal se registró en los PROCEEDINGS OF THE ROYAL SOCIETY OF MEDICINE del año 1920 y su reputación como bacteriólogo atraía cada vez más pacientes.
Bach se sentía feliz de haber eliminado en gran medida la necesidad de drogas y medicinas dando consuelo y esperanza a los enfermos, pero su método todavía presentaba limitaciones, la inoculación mediante inyección de las vacunas, le indicaban que aún le quedaba mucho camino por recorrer porque consideraba que las prácticas intrusivas son contranatura.
Como que el Hospital en el que trabajaba decidió que el personal debía dedicarle la jornada completa, Bach decidió dejarlo para poder continuar sus investigaciones en un pequeño laboratorio costeado por el mismo.
Luego le surgió la oportunidad de trabajar en el London Homeopatic Hospital, y eso le cambio la vida. Allí llegó a sus manos el Organon de Hahnemann. Constató que aquello que él creía haber descubierto ya se conocía un siglo antes. Existía un hombre que había descubierto estos hechos sin la necesidad de los dispositivos científicos modernos.
Tratar las características, el aspecto temperamental del paciente, las mentalidades, se convirtió en la base sobre la que fundamentaría sus próximas investigaciones.
Después de leer el Organon, Bach sintió que si podía combinar sus descubrimientos con los de Hahnemann, podría mejorar ambos y esto le llevó a la creación de los SIETE NOSODES que reemplazarían la jeringa hipodérmica que siempre le había disgustado por las vacunas de vía oral.
Edward Bach no se sentía completamente satisfecho con la elaboración de sus nosodes, él se esforzaba por sustituir las bacterias que utilizaba por otros elementos más naturales, sencillos y espontáneos.
Cada momento libre que tenía se lo pasaba buscando plantas o hierbas con las que reemplazar los siete nosodes bacterianos.
Pero, como más adelante se daría cuenta, no era mediante el esfuerzo como Bach iba a experimentar la Verdad … debía alcanzar la serenidad del pensamiento.
Ocurrió que una noche se hallaba en una cena, en un gran salón. Empezó a observar a las personas y pudo experimentar que la totalidad de los allí presentes se podían agrupar en determinadas tipologías. Miraba como hablaban, comían, gesticulaban, el tono de voz … cuando, de pronto, decidió marcharse. No pudo esperar a que terminara la velada porque en aquel mismo instante vivenció que ninguna Verdad se puede comprender por medio del esfuerzo, viene cuando menos se le espera y se retiró urgentemente para recogerse y meditar acerca de estas ideas.
Cuando el Alma busca el Conocimiento se producen impulsos tan poderosos que no se pueden detener y en septiembre de ese mismo año presintió que debía realizar una urgente excursión a Gales y obedeciendo ese mandato se dirigió allí, donde localizó sus dos primeras plantas Impatiens y Mímulus que al prescribirlas en su consulta, de acuerdo con la personalidad del paciente, vio como los resultados eran inmediatos y notables. Ese mismo año encontró y potenció una tercera planta Clematis silvestre. Fueron, estos tres remedios, los primeros que utilizó en su nuevo sistema de medicina floral con estupendos resultados.
En aquel momento de su vida, sentía que estaba muy próximo a un descubrimiento y aunque desconocía como iba a ser guiado, sabía que debía escapar de la cárcel del intelecto para experimentar la verdadera Libertad…
Lo dejó todo, vendió la totalidad de sus pertenencias, renunció a una consulta que le proporcionaba más de 5.000 libras esterlinas anuales más el resto de sus ingresos por las vacunas y los nosodes y se despidió de sus amigos y compañeros de la logia masónica.
Sus allegados, trataron de disuadirlo de su decisión, pero Bach sabía que ese deseo suyo, sano y constructivo, era un Mandato Divino. Sentía que estaba a punto de vivenciar algo sumamente difícil de explicar, tan solo sabía que él era una de las formas de expresión de Dios y que necesitaba producir una revolución interna en sus esquemas mentales y de ese modo alcanzar un nuevo estado para poder afrontar los nuevos retos que se le avecindaban. Además estaba convencido de que la necesidad es la incapacidad de obtener lo que se necesita. Si un millonario necesita mucho más que alguien más pobre. ¿Quién es más rico de los dos?.
Guiado por su Dictado Interior, poco a poco, fue descubriendo como aliarse con la naturaleza, donde se hallaban algunos de los aspectos acerca de su objetivo. Llegando a experimentar los efectos terapéuticos de una planta mediante el tacto.
Bach cada vez prestaba una menor atención a los convencionalismos sociales, hasta el punto de que fue amenazado con la expulsión y la exclusión del Registro de Médicos, pero el ya sabía que el ego es ficticio y la Conciencia Divina, de modo que él mismo desertó de la medicina ortodoxa en una carta que envió al Presidente del Consejo Médico General.
Su Gran Obra hizo de él un hombre que sencillamente hacía lo correcto de una forma natural y espontánea y por ello podía vivenciar y comprender la enfermedad de sus pacientes, lo que le permitía curarles.
Era capaz de curar con el contacto físico, pero conocedor de que en la época actual los terapeutas no solemos distinguirnos por una perfección moral (aunque estemos en ello); dejó métodos sencillos y practicables para todos.
Bach tenía una clara experiencia interna de como son los diferentes planos que constituyen la realidad y no le preocupaba en absoluto la muerte física. Además en esas dimensiones existen cosas que aprender para ayudar a los seres sufrientes.
Antes de marchar enfatizó la importancia de mantener el sistema lo más sencillo posible, luchando contra cualquier intento de alterar su pureza y también nos dejó una carta.
Queridos amigos:
Sería maravilloso construir una pequeña Hermandad, sin rangos ni categorías, donde nadie fuera más ni menos que los otros, para dedicar nuestras vidas a cumplimentar los siguientes principios:
1. Se nos ha deparado un sistema curativo sin precedentes en la memoria de la humanidad; con la simplicidad de estos remedios florales podremos tener la absoluta certeza de contar con sus maravillosas virtudes para vencer la enfermedad.
2. No criticar, ni condenar jamás los pensamientos, las opiniones o las ideas de los demás, recordando siempre que todos los seres humanos somos criaturas de Dios, y cada uno de nosotros recorre su camino hacia la Gloria del Divino Padre.
3. Llevamos en nuestra mano diestra, como los Caballeros del pasado, las armas para vencer al dragón del Miedo, sabiendo que nunca deberemos pronunciar una palabra de desaliento, sino que, por el contrario, debemos llevar esperanza y sobre todo seguridad, a aquellos que sufren.
4. Jamás debemos dejarnos llevar por los éxitos o las adulaciones que podamos encontrar en nuestra misión, recordando siempre que no somos otra cosa que los mensajeros del Gran Poder.
5. Cuanto más profundicemos en la confianza de quienes nos rodea, mejor podremos influenciarles nuestra convicción de que todos nosotros somos solamente agentes de la Divinidad, enviados para socorrerlos en sus necesidades.
6. A medida que los enfermos mejoren, debemos explicarles que las hierbas de los campos, que son las que los están curando, son dones de la Naturaleza: que son dones de Dios. De esta forma, lograremos que crean nuevamente en el Amor, la Misericordia, la Compasión y la Fuerza Omnipotente del Más Alto.
Edward Bach.
Unas semanas antes de abandonar este mundo afirmó a sus colaboradores:
Mi tarea esta cumplida…
Mi misión en este mundo ya ha finalizado …
Edward Bach murió el 27 de noviembre de 1936, de forma apacible, por la tarde, mientras dormía.
Filosofía Bach
La concepción filosófica de E. Bach es una concepción universal del Alma. Todos estamos inmersos en una fuerza vital: Dios, Universo, Naturaleza Superior, Fuerza Creadora, Principio Universa de la vida….; que nos rodea, nos pertenece y nos constituye.
Hay dos elementos en cada uno de nosotros, dice Bach: el Alma, que es nuestra esencia, nuestro núcleo, que es inmortal por ser parte de esa energía universal; y, nuestra Personalidad, que es temporal y material. Ambas, tienen que estar en armonía. Ésta, es una concepción holística del ser humano.
El Alma “sabe” para qué cada uno de nosotros ha venido a este mundo, y “que no es solamente para comer, beber, dormir, sexo y posesiones”. Si la Personalidad no está conectada con este “saber”, actuará equivocadamente respecto de esta unicidad o armonía.
Si la Personalidad no acepta la existencia del Alma, la persona presentará desequilibrio, disociación, y hasta puede llegar a destruirse.
Si la Personalidad se sintoniza con el Alma, va a acercarse a las cualidades arquetípicas del ser humano, vinculándose con el Ser Superior. Las virtudes de nuestro Ser Superior son sabiduría, bienestar, felicidad, bondad, equilibrio, firmeza, coraje, constancia… salud.
Si se produce una colisión en esa armonía, se rompe esa corriente energética positiva, esa sintonía entre el Alma y la Personalidad; y, aparecen los opuestos: egoísmo, ignorancia, inseguridad, malestar, infelicidad, desequilibrio, soberbia, odio, crueldad…; es decir, los aspectos negativos del ser humano, dándose así la enfermedad que tarde o temprano se manifestará en el nivel material: el cuerpo (o soma).
Los síntomas de ese desequilibrio, son los 38 estados disarmónicos definidos por Bach. (Encontrarás un cuadro del mismo en la Clase Nº 3, a título informativo)
La enfermedad implica, entonces, una ruptura entre el Alma y la Personalidad. Cuanto mayor sea el desequilibrio, más profunda será esa ruptura, mayor será el ángulo de corrección necesario para llegar al estado positivo; es decir, el equilibrio natural.
Primero, serán los estados de ánimo, el humor, etc., los que mostrarán alteración; luego, la enfermedad física, haciendo suficiente “ruido” como para ser tomada en cuenta.
Es importante poder reconocer las señales de alarma ANTES de que se profundicen lo suficiente como para aparecer en nuestro cuerpo.
Según Bach, la enfermedad nunca va a poder desalojarse con los actuales métodos materialistas, ya que no es material en su origen.
Hasta que no se llegue al verdadero motivo de la enfermedad, las “curas” serán solamente pasajeras.
La focalización sobre el cuerpo provee sólo resultados superficiales; y, la enfermedad puede en cualquier momento, aparecer de otra manera nuevamente.
Lo esencial de esta medicina, que modifica profundamente los criterios tradicionales de Paracelso en adelante, es su No Agresividad y su Carencia de Trastornos Secundarios.
“Parecelso y Hahnemann (Ver ANEXO), nos enseñaron a no prestar demasiada atención a los detalles de la enfermedad, pero sí a tratar la personalidad, el interior del hombre, dándose cuenta de que si nuestra naturaleza espiritual y psíquica están en armonía, la enfermedad desaparece.”
Edward Bach
Anexo
Paracelso:
Philippus Aureolus Theophrastus Bombastus Paracelsus es el nombre latino adoptado por el astrólogo, médico, mago, alquimista y filósofo alemán Theophrast Bombast von Hohenhein. Nació en Einsiedeln en 1493 y murió a los 48 años en 1541 en Salzburgo.
Su primer maestro fue su padre que era médico y enseñaba química en las escuelas mineras. Paracelso fue el primero en escribir un tratado sobre las enfermedades profesionales de los mineros.
Comenzó trabajando como cirujano militar, así hizo sus primeras peregrinaciones a Oriente, Escandinavia ..., éstos viajes le sirvieron para recopilar conocimientos.
En 1527 se instaló en Basilea, allí fue reconocido por sus sorprendentes curaciones, devolvió la vida a un amigo de Erasmo de Rótterdam. Gracias a su fama fue nombrado profesor de la escuela de medicina, dejaba entrar a sus clase a los barberos cirujanos, les hablaba en alemán y no en latín(lengua de los cultos), quería que los conocimientos médicos fueran para el pueblo y no para unos cuantos privilegiados, rebelde con los principios médicos de su tiempo arrojó, en la fiesta de San Juan, el canon de la medicina de Avicena, desde ese momento le fue negado impartir clases en la escuela, le denunciaron, tuvo que marcharse y comenzar desde ese momento una vida errante, de pueblo en pueblo. Un ciudadano de uno de esos lugares por los que pasó lo describe: " escribiendo, escribiendo sin cesar". Escribió más de 14 volumenes de medicina, naturismo y filosofía y otros tantos de teología.
Paracelso tenía su propio concepto de la sanación basado en el tratamiento de las enfermedades con sustancias minerales transformadas alquimicamente consistente en el reconocimiento de la íntima unión de los tres elementos que conforman la totalidad del hombre: espíritu, alma y cuerpo. Concibió la fisiología y la patología desde la química, introdujo en la farmacología preparados químicos carentes de toxicidad.
El mismo dice " la alquimia no tiene por objeto exclusivo la obtención de la piedra filosofal, la finalidad de la ciencia hermética es producir sustancias soberanas y emplearlas en la curación de las enfermedades".
Según Paracelso el verdadero médico es ordenado por Dios.
Apelaba a los poderes naturales de curación, creía que el cuerpo poseía principios activos y si se aplicaba un tratamiento expectante se produciría la sanación.
Descubrió la homeopatía, si un veneno se aplicaba en pequeñas dosis surgiría de él su naturaleza oculta beneficiosa: "lo símil se cura con lo símil".
Los resultados más notables en química fue el conocimiento de la acción diurética del mercurio en la hidropesía y de las propiedades narcóticas de las preparaciones etéreas. Comprobó los beneficios de las aguas balnearias ácidas sobre los procesos digestivos gástricos y la prevención de cálculos en la vesícula.
También puso de manifiesto que los ácidos precipitan la proteína de la orina.
Paracelso fue espiritualista, todo cuanto es real y esencial en la naturaleza es espiritual e invisible, la función del médico es hacerlo visible y comprender los efectos mágicos de la naturaleza.
Retornó al ideal cristiano de la familia como unidad básica y abogó por el reparto de las riquezas.
Sus ideas consiguieron revolucionar la medicina 30 años después de su muerte en 1541, sus escritos fueros publicados y en 1618 lograron el rango oficial en la farmacopea de Inglaterra.
Fue un gran médico que alcanzó éxitos donde sus contemporáneos fallaron.
Sus ideas sobre la enfermedad son similares a los conceptos actuales.
La utilización química de minerales y metales no tuvieron precedentes, igual puede decirse de su descripción sobre las enfermedades y su intuición sobre las causas.
Sobre su tumba se escribió: " Con artes maravillosas curó heridas horrendas, lepra, gota, hidropesía y otras enfermedades contagiosas, legó a los pobres todos sus bienes".
Fue un defensor a ultranza de la intuición, pensaba que la salud y la enfermedad dependen de conjunciones e influencias de los astros y que los remedios secretos se basaban en sustancias que tenían el poder de actuar sobre éstas influencias, cambiando determinados extremos de la naturaleza y liberando el cuerpo de las malas influencias: "no es el médico quien controla y dirige sino el cielo por medio de las estrellas, por consiguiente la medicina debe ser dirigida por medios aéreos para que la curación pueda ser dirigida desde las estrellas.
Admirado por todos los hermetistas de su época, reconocieron su enorme conocimiento oculto e iniciático en los campos de la medicina, la filosofía, la astrología y la teología, en definitiva un hombre del que todos tenemos muchísimo que aprender y que como siempre pasa con todo revolucionario ha sido venerado tras su muerte.
Nos despedimos con sus propias palabras sobre cómo ha de ser un verdadero médico: "Aquel que puede curar enfermedades es médico. Ni los emperadores, ni los papas, ni los colegas, ni las escuelas superiores pueden crear médicos. Pueden conferir privilegios y hacer que una persona que no es médico, aparezca como si lo fuera pueden darle permiso para matar, pero no pueden darle el poder de sanar; no pueden hacerle médico verdadero si no ha sido ya ordenado por Dios. El verdadero médico no se jacta de su habilidad ni alaba sus medicinas, ni procura monopolizar el derecho de explotar al enfermo, pues sabe que la obra ha de alabar al maestro y no el maestro a la obra. Hay un conocimiento que deriva del hombre y otro que deriva de Dios por medio de la luz de la Naturaleza. El que no ha nacido para médico, nunca lo será. El médico debe ser leal y caritativo. El egoísta muy poco hará en favor de sus enfermos. Conocer las experiencias de los demás es muy útil para un médico, pero toda la ciencia de los libros no basta para hacer médico a un hombre, a menos que lo sea ya por naturaleza. Sólo Dios da la sabiduría médica".
Hahnemann:
“Christian Friederich Samuel Hahnemann”
Christian por Cristo, Friederich por el Rey Federico el Grande y Samuel que quiere decir: Dios me ha oído.
Muy influido por la Escuela de Viena y seguidor de las tesis de los médicos modernistas, un joven estudiante de medicina alemán, Samuel Hahnemann, sintetiza el enfoque de sus maestros sobre las propiedades de las sustancias medicamentosas.
Establece una nueva farmacopea que rápidamente se convertirá en un nuevo método terapéutico y que, en 1808, denominará "homeopatía". La homeopatía nace de la observación y del estudio farmacológico de las sustancias medicamentosas de la farmacopea tradicional a partir de la experimentación sobre el hombre sano. La farmacopea tradicional estaba compuesta por sustancias vegetales, animales y minerales, conocidas y transmitidas por la experiencia. Estas drogas se llamaban Simples. Son sustancias que formarán la base de los medicamentos homeopáticos.
…en los recónditos rincones de su mente, un día brilló una pequeña luz, que no se apago, sino que por el contrario, a sus esfuerzos, a la búsqueda de un mañana mejor. En el año de 1790 en Stotteritz, al traducir la materia médica de William Cullen (quien era una de las máximas autoridades en medicina) aprendió la teoría sobre la fiebre y halló una descripción sobre las propiedades curativas de la quina, según el uso que hacían de ella los aborígenes del Ecuador. Por su asombroso poder de observación relaciona la semejanza entre los síntomas tóxicos conocidos y los efectos curativos.
Produciendo cada vez más la dosis de la quinina empleada y aplicándola entonces con finalidades terapéuticas, pudo constatar sobre sí mismo, la sedación, luego la desaparición de los síntomas artificialmente provocados anteriormente por la toma de fuertes dosis de dicho producto. Esta primera experimentación lo incentivó para seguir estudiando los efectos de las diferentes sustancias sobre sí mismo y luego también con sus colaboradores. Experimentaron: Belladona, Digital, Mercurio, Azufre, Arsenicum, etc.
La Homeopatía había sido descubierta y para Hahnemann esto constituía un gran reto, pues más tarde encontraría muchos obstáculos, por la no comprensión de sus colegas y por la pobreza en que se debatía su familia, pues: “Cuando se encuentra la verdad, muchas de las veces lo difícil es hacerla comprender a que los demás la sientan profundamente”
El Cuerpo Físico y las Emociones
Las investigaciones actuales prueban que el estado mental y emocional de una persona, ejerce influencias positivas o negativas sobre diferentes enfermedades; desde una simple gripe, hasta patologías muy severas.
Según Bach, el organismo humano manifiesta distintas vibraciones en estado de stress que en estado de equilibrio. En una persona enferma, el nivel de vibraciones energéticas se incrementará o decrecerá significativamente.
El estado psíquico y emocional debe ser muy tomado en cuenta en el tratamiento “integral” de los enfermos (NO de las enfermedades).
Para Bach, la verdadera curación sólo se puede obtener con lo correcto reemplazando lo equivocado; lo bueno reemplazando lo perjudicial; la luz reemplazando la oscuridad.
“Si bien el odio puede ser superado por un odio mayor, sólo puede ser curado por el amor” (cita…)
La crueldad puede prevenirse por una crueldad mayor; pero, sólo puede eliminarse si se desarrollan cualidades de compasión, solidaridad, piedad. Determinado miedo puede desaparecer en presencia de un miedo mayor; pero la cura real de todo miedo, es un coraje perfecto.
Bach, también hace cierto tipo de ecuaciones entre “síntomas o enfermedades orgánicas”, y su correlato psíquico. Ejemplo: El dolor es el resultado de crueldad que causa crueldad a otros, y puede ser mental o físico. Pero seguramente, si uno sufre de dolor, debe buscar dentro de sí mismo, y encontrará alguna acción o pensamiento riguroso, duro o severo. Si elimina ésto, el dolor cesará.
Si uno sufre de rigidez en las articulaciones o en alguno de sus miembros, seguramente también habrá rigidez mental (con determinada idea o principios persistentes), que no debería tener.
Si uno sufre de asma o dificultades para respirar, seguramente uno está de alguna manera sofocado por algo/alguien…, asfixiando (a uno mismo o a otros/s) , etc.
Concepto de Energía
El término “energía” como lo usan las tradiciones de curación no ortodoxas resulta muy problemático desde el punto de vista científico.
Cuando se habla de Energía, se la entiende como Fuerza de Vida, de la cual la naturaleza es parte, y a la que todos pertenecemos. La Energía Vital se concibe a menudo como una suerte de sustancia que fluye a través del organismo, y que uno puede transmitir a otro.
Según la ciencia moderna, la energía ya no es considerada una sustancia, sino más bien una medida de actividad, un índice de modelos dinámicos.
Para entender científicamente los modelos de la “medicina de la energía” pareciera necesario concentrarnos en los conceptos de flujo, fluctuación, vibración, ritmo, sincronía y resonancia.
Los procesos de los sistemas físicos y químicos se han estudiado extensamente, y se comprenden perfectamente las energías vinculadas a esos procesos. En cambio, los procesos de los sistemas auto-organizadores y la energía relacionada con ellos se han comenzado a investigar sólo recientemente, y podrían muy bien revelar fenómenos que hasta hoy no han sido tomados en consideración por la ciencia ortodoxa.
Los Elixires Florales son un extracto de la parte curativa viviente de la planta, que no es física, y por tanto es abstracta. No puede ser mensurada ni analizada como una droga o un compuesto químico. De esta manera, el elemento eficaz no puede ser ni extraído ni identificado. Sí, puede ser fotografiado por la Cámara Kirlian.
Uno puede o no adherirse a la Filosofía Bach, pero las flores funcionan igual, dando mayor libertad y permitiendo que el sujeto se desprenda de viejos hábitos nocivos, miedos, necesidades de dominios, etc.
Diccionario
Patología
Parte de la Medicina que tiene por objeto el estudio de las enfermedades. Esta terminología se ha extendido a otras disciplinas y, hoy es normal utilizarla para calificar un hecho, situación o estado anómalo.
Cámara Kirlian
La cámara Kirlian permite analizar el fluido magnético que emite una persona y de esta manera poder estudiar su aura.
Otra de las aplicaciones importantes de la cámara de Kirlian consiste en las fotografías que se han logrado acerca de la vida de las plantas y sus procesos de desarrollo.
Los esposos Kirlian perfeccionaron una máquina semejante a la anterior y estuvieron trabajando para el Ministerio Agrario de su país estudiando el aura de múltiples plantas, con lo que obtuvieron conclusiones muy interesantes.
En conclusión, con la Cámara Kirlian es posible hacer observancia de cómo un elixir floral modifica positivamente un organismo viviente (plantas, animales, seres humanos).
Los 7 Estados Emocionales
según el Dr. Edward Bach
PARA QUIENES SIENTEN TEMOR:
- Aspen : Temores vagos sin saber a qué. Angustia.
- Cherry Plum : Miedo a perder el control.
- Red Chestnut : Temor y preocupación excesiva por los demás.
- Rock Rose : Terror , pánico.
PARA QUIENES SIENTEN INCERTIDUMBRE:
- Cerato : desconfianza en el criterio propio; inseguridad.
- Gentian : Depresión por motivos evidentes; desaliento.
- Gorse : Desesperación.
- Horbeam : Fatiga mental que repercute en el estado físico.
- Scleranthus : Incertidumbre entre dos cosas; inestabilidad.
- Wild Oat : Incertidumbre sobre la senda a seguir en la vida; insatisfacción.
PARA QUIENES TIENEN ESCASO INTERES POR EL PRESENTE:
- Chestnut Bud : Repetición de los mismos errores; superficialidad.
- Clemantis : Distracción; fuga de la realidad; falta de interés por el presente.
- Honeysuckle : Vivir en el pasado; dificultad para aceptar las inovaciones.
- Mustard : Tristeza profunda e inexplicable; depresión por causas desconocidas.
- Olive : Agotamiento físico y mental intenso.
- White Chestnut : Diálogo interior agotador.
- Wild Rose : Resignación; apatía.
PARA QUIENES TIENEN SENSACION DE SOLEDAD:
- Heather : Egocentrismo; narcisismo.
- Impatienes : Impaciencia; tensión; dificultad en permanecer en contacto con los demás.
- Water Violet : Soledad buscada voluntariamente; orgullo; sensación de superioridad.
PARA LOS HIPERSENSIBLES:
- Agrimony : Tormento interior; miedo a la soledad; horror a los pleitos, disputas, competiciones.
- Centaury : Sumisión.
- Holly : Celos, envidia, sospechas; falta de amor hacia uno mismo.
- Walnut : Excesiva sensibilidad a influencias externas y cambios
PARA QUIENES SIENTEN DESESPERACION:
- Crap Apple : Sensación de suciedad; vergüenza.
- Elm : Agotamiento; sensación de no estar a la altura.
- Larch : Complejo de inferioridad; desconfianza en uno mismo.
- Oak : Excesivo afán en el trabajo o en el cumplimiento del propio deber.
- Pine : Autocrítica; sensación de culpa.
- Star of Bethlehem : estado de shock; aflicción.
- Sweet Chestnut : Angustia; desolación.
- Willow : Autocompasión; amargura; rencor.
PARA QUIENES SIENTEN PREOCUPACION EXCESIVA POR LOS DEMAS:
- Beech : Sentido crítico excesivo, intolerancia.
- Chicory : tendencia a la posesión; a manejar a los demás; carencias afectivas, estancamiento.
- Rock Water : Rigidez.
- Vervain : Excesivo entusiasmo; fanatismo.
- Vine : Voluntad de dominio; ambición exagerada.
Rescue Remedy
El remedio para las situaciones de emergencia.


