Me encontraba pasando unos días de relax en una casa en la sierra con un amigo, su hija de 8 años, mi hermano y mi sobrina de 7 años. Esa noche no conciliaba el sueño, me encontraba en un estado de gozo y excitación sin explicarme el porqué. Ese día por la mañana estuve meditando y pedí al Espíritu de Dios que habita en mí que me indicase con señales nítidas mi camino, siempre que fuese apropiado para mí.
Eran las 5 de la madrugada, como no podía dormir me dirigí a la habitación de mi sobrina y la estaba arropando cuando algo dentro de mí me hizo que mirase hacia una pared de la habitación.
Entonces ocurrió: En la pared se abrió como un agujero de aproximadamente un metro de perímetro en donde empece a vislumbrar una serie de rostros humanos que se fueron sucediendo, uno tras otro, como si fuesen fotogramas de una película a cámara lenta. Los rostros aparecían y desaparecían en el mismo lugar pero con perfiles y rasgos raciales diferentes, con tonalidades de color y matices muy variados, algunos con barba poblada y otros lampiños, unos tenían la tez oriental, otros oscura como los hindúes y otros blanca y sonrosada tipo caucásica.
Me encontraba en un estado de mucha excitación por lo que estaba viendo.
De repente los rostros desaparecieron y en su lugar surgió un árbol con sus ramas ahorquilladas y con su copa achatada. Me recordaba a los que se encuentran en la sabana africana y que son enormes. Entre la horquilla se veía un cielo con nubes blancas y con luz de luna. En ese claro luz empecé a vislumbrar una pequeña estrella con una luz muy tenue.
Me sentía con una paz que nunca había sentido, mi sensación era que flotaba, era algo indescriptible con palabras.
Luego, esa pequeña luz empezó a crecer en tamaño en intensidad luminosa de un modo instantáneo y extraordinario. De esa luz surgió, como lo hace una flor a cámara rápida, una ... entidad alada( son las palabras que me vinieron a mi mente en ese momento), pues no era un ave, ni tampoco un humano.
Su luz y su belleza eran de una intensidad extraordinaria e indescriptible. Yo la describiría como una luz brillante y aterciopelada, entre blanca y azul. Con lo que yo llamaría una especie de alas realizó varias batidas.
En ese momento mi corazón empezó a latir tan deprisa que parecía que iba a estallar en mi pecho. Inmediatamente tal como apareció desapareció de mi vista.
Mi gozo y felicidad era inmensa. mi cuerpo durante un rato parecía pesar menos. lloré y reí de alegría. Cuando termino todo tenia unas ganas increíbles de compartir mi experiencia, pero solo lo hice con amigos, porque me tomarían por loco y visionario.
Ahora lo hago, sin miedo, con todo hermano que quiera oírla por si le pudiese servir de algún tipo de ayuda.
Puede que ese momento fuese el inicio de mi camino hacia mi despertar o no, pero si sirvió para que yo cambiase.










