por Jorge-Chile el Jue Feb 28, 2008 5:08 pm
OK, aquí va...
Ocurrió hace unos años ya, y comienza al emprender un viaje en auto con Roxana, rumbo a visitar a mi padre que estaba ya malito (quien ahora nos acompaña como ser espiritual). Algo me dijo que debía llevar fósforos (=cerillas; siendo que ninguno de los dos fuma) y como he comenzado a hacer caso a esas "indicaciones", los llevé. Tomamos rumbo a la VI región por la ruta de Casablanca y a aprox. cuatro kilómetros de la haber ingresado me llamó mucho la atención una "animita" a orilla del camino y sentí un fuerte llamado a detenerme allí. Como ibamos apurados, quedamos en hacerlo al regreso. De vuelta a casa y pasando por el mismo sector, nuevamente ese fuerte llamado a visitar la "animita". Esta vez, aunque era tarde, hice caso, giré en U y nos detuvimos a la orilla del camino. La casita (animita) está muy a mal traer, como si la hubiesen chocado y estaba completamente abandonada (sin flores o algún indicio de cuidado). Me llamó mucho la atención que en el canto o borde del techo estaba escrito con pintura "ANDREA, te fuiste como él". Sentí una increible pena que me traspasaba, una fuerte emoción "pegada" en dicho lugar. Sólo pensé en lo triste que debió hber sido esa partida y en pedir que ANDREA ojalá descansara y "partiera" de allí. Es más, me dije, si tuviese una vela, te la encendería para pedir por tu descanso. Y, ese momento algo (o alguien, imainarán quien) me señaló que habían velas al interior de la casita destruida; donde sólo se veían piedras. No con muchas esperanzas introduje mi mano entre las piedras, a oscuras... imaginarán mi TREMENDA sorpresa al palpar un paquete de velas con dos velas. (a esas alturas la emoción era MUY muy fuerte). UPS! me dije, si tuviera un encendedor o fósforos, te las encendería (pensé)... CLARO!, los fósfors que había traido!!. Me acerco al auto, Roxana no entendía nada y con mucha emoción le cuento lo que pasaba, encendemos una vela cada uno y rezamos por el descanso de Andrea.
Pasan los días y en un viaje de trabajo, de regreso a la V región desde Santiago... un pinchazo de un neumático... el auto se bambolea, suena el típico trac..trac..trac de un neumático bajo. Me detengo a la orilla de la carretera, me bajo... OH sorpresa, todo está bien. Levanto la vista y estoy justo antes del desvío que lleva a donde está la animita. OK digo y parto para allá. Luego de pedir por su descanso, al irme retirando siento una fuerte necesidad de para el auto. Bajarme y hacer parar un camión que venía en sentido contrario (ya se,una locura... pero le hice caso)... les preguntyo si conocen de la animita que está más adelante. ¿Se te apareció? me pregunta uno de los ocupantes del camión. PLOP!, efectívamente uno de ellos conocía del tema, resultó ser vecino de ANDREA y sabía que se había suicidado, lanzándose al paso de un camión con acoplado, donde falleció instantáneamente. Nadie supo los motivos. Sólo la gente que trabajaba en el campo vió su auto estacionado por dos horas en ese lugar y luego vieron la tragedia... (Ahora sabía lo que había pasado).
Tiempo después, luego de haber pasado de propio a rezar por su descanso y comenzando a retirarme del lugar. Se estaciona un camión muy cerca del lugar. Como no hay nada más en ese tramo, le pregunto si conoce de la animita. Grande fue mi sorpresa cuando me señala que lamentablemente fue él quien atropelló con su camión a ANDREA y que cuando pasaba por ahi se detenía a rezar por ella. Lamentablente ella se lanzó entre el camión y el acoplado, no pudiendo hacer absolutamente nada por evitarlo. Además que por su trabajo, ya le había pasado algo similar anteriormente. (ahora conocía más de su historia).
Creo haber pasado alguna otra vez más a ese lugar, además de incluirla habitualmente en el "petitorio" diario antes de cerrar el día.
Pasó el tiempo y estando con una muy querida y "especial" (en el más profundo de los sentidos) amiga, que hoy es mi comadre. Me pregunta, de la nada, quien es ANDREA?. Le doy varias descripciones; pero no concuerdan y me dice alguien relacionado con un accidente... me recuerdo de ANDREA, la de la animita y me dice algo que aún (incluso ahora que lo escribo) me conmueve ... ANDREA acaba de ganar sus alas y ha subido y ganado su descanso, ya no estará más allí donde estaba sufriendo... (NUNCA he podido contar esta parte sin quebrarme... como me ocurre con sólo escribirlo). Me dice, ahora ANDREA descansará ha podido perdonarse y ha optado por seguir los consejos de descansar y partir.
...
Amigos, esto fue y sigue siendo una MUY MUY HERMOSA experiencia, que sólo he compartido con mis cercanos... Ahora ustedes.
ANDREA, se que te ganaste el cielo y sé que también has querido compartir esta historia.
Que DIOS te bendiga!.
Jorge
(No revisaré lo que acabo de escribir, ha quedado tal como lo siento; así que disculpen si hay errores de algún tipo).