Quiero compartir con Uds. una experiencia que viví a mediados del 2006, que en aquel momento fue impactante, pero para ser muy honesto, no entendí nada en absoluto.
Desde muy niño he tenido experiencias psíquicas, no permanentes pero con cierta frecuencia, como saber exactamente qué esta pensando alguien, escuchar una conversación telefónica desde el interior de la cabeza de otra persona, saber precísamente algo que ocurrirá próximamente y cosas similares.
No obstante, desde hace unos tres o cuatro años, dicha actividad aumentó radicalmente y las experiencias pasaron de simples cosas pre-sabidas a visiones de gran magnitud. Me trasladé físicamente al antiguo Egipto, he visto auras, seres de baja frecuencia y recibo de modo permanente información de un grupo energético del cual se me ha revelado la identidad de uno solo.
Quise hacer esta introducción para alertar a aquellos que no creen mucho en estas cosas (Yo era uno de ellos hasta que me tocó vivirlas) y darles la oportunidad de dejar su lectura hasta aquí o proseguirla en plena consciencia que he tenido la deferencia de prevenirlos.
De todo lo anterior, siento la necesidad de compartir con Uds. una experiencia en particular que relataré a continuación:
Me encontraba una mañana, sentado en una estación del metro (tren subterraneo).
Imagínense el escenario que de místico no tenía nada; sin luz natural, gente estresada, ruidos fuertes y molestos, etc.
Entonces y sin que yo estuviera meditando ni intentando nada, comencé a ver en el andén del frente, un pilar o una columna que lenta y sutilmente se materializaba.
A medida que se materializaba, otras comenzaban a aparecer del mismo modo a su alrededor.
A medida que aparecian más columnas, la estación de metro y todo lo que contenía, desaparecía.
Llegó un punto en que yo mismo desaparecí y perdí mi visión física y pasé a ser capaz de ver semejante espectáculo desde donde quisiera, incluso de varios puntos a la vez.
Las columnas seguian apareciendo y formaron un círculo en disposición similar a las ruinas de Stonehenge.
En total serian unos 32 pilares aproximadamente.
Una vez que se reunieron todos y completaron el círculo, apareció justo en el medio un gigantezco pilar de pura y radiante energía.
Este super-pilar se formó sólo porque los pilares menores completaron el círculo.
El gran pilar tenía cada cierto espacio, algo así como los anillos de Saturno, que en aquel momento supe que era el equivalente a chakras.
Y a diferencia de los primeros pilares que median unos 3 a 4 mts de alto, este gran pilar era infinito, tanto hacia arriba como abajo.
Finalmente, irrumpió mi carro del metro, desapareciendo todos los pilares y la estación volvió con todo en normalidad, incluido yo sentado y medio boquiabierto.
Tras meses de intentar digerir solo la experiencia quedé estancado. No sabía qué era, ni qué significaba.
A fines del año pasado, por esas "causalidades" de la vida (esta bien escrito), me inicié en Magnified Healing con una maravillosa maestra holandesa, llamada Guillemette Koning, a quien más de alguno la debe conocer.
En aquel día, en parte por la iniciación de Magnified, en parte por dos iniciaciones de Jin Kei Do que había recibido el día anterior y en mayor grado por la presencia de Guille, salió esta visión al tapete (ella y Fernando, su pareja, estan tan locos como Yo).
Guille sintió que se trataba de personas reuniendose y que entre todos formaban esta gran energía.
El jueves de esta semana, mientras ayudaba a una mujer a despertar a su propósito, ella vió también un conjunto de pilares con la misma disposición.
He recibido más opiniones, pero solo comentaré la de Guille y lo que vio esta mujer, pues estan en sintonía con lo que hoy siento y he recibido al respecto.
Estamos viviendo un tiempo muy particular de la historia humana que enfrenta un cambio trascendental.
Tan especial es este momento, que seres de distintos mundos se han querido hacer presentes para colaborar con este cambio.
Las constelaciones de Orion, Tauro y Can Mayor juegan un rol medular en este apoyo.
La consigna básica es una sola: "SOMOS UNO".
Esto no es un concepto a aprender racionalmente, pues la mayoría, por no decir todos los que estan leyendo este artículo (en especial los que han llegado a este punto) ya sabemos y compartimos ese concepto.
Esto se trata de sentir, respirar esa verdad Universal.
La Física Cuántica nos grita al oido: "SOMOS UNO".
Los místicos de la antigüedad nos susurran a la distancia: "SOMOS UNO".
Nuestros Guías y Maestros nos hacen intuir que "SOMOS UNO".
Sólo nos falta sentirlo.
El camino recomendado para sentir que SOMOS UNO, es unirnos.
Del mismo modo que unos cuantos pilares forman un círculo y crean un ser superior.
Podemos comenzar en grupos, pero la meta es global: "TODOS SOMOS UNO".
Hay mucho por hacer al respecto; bajar la guardia, perder los celos por aquello que nos separa.
Es muy distinto tener un don que me distinga del resto (me separa del resto), que dar fruto con ese don, sirviendo al resto, porque se y siento que a la vez me sirvo a mi, porque SOMOS UNO.
El mensaje de los pilares es el siguiente; sabemos y sentimos que el amor une, ahora también se nos revela que mediante la unión podemos crear amor.
Mujokenai a todos








