Generalmente no damos importancia a las cosas cuando se obtienen con facilidad.
Hace tiempo que sé de los ejercicios para crecer de Kika y de su famoso, en este foro, método Kidoc. Le hubiera hecho mucho bien a mi cuerpo realizar esos ejercicios, pero, "había tiempo", "siempre estarían ahí para cuando los necesitara", después de todo eras sólo eso: "unos ejercicios como tantos otros".
Este fín de semana he tenido el privilegio de conocer a Kika Gómez. Sabía de ella lo que se habla en el folo y algún que otro acertado consejo que me dio en porivado, pero de ahí a conocerla varía mucho.
Kika es un cajón de sorpresas. Una extraordinaria y sabia persona que no dejó de sorprenderme en ningún momento.
Por cierto, tuve la suerte de poder hacer mi primer curso del métido Kidoc, y antes de empezar ya estaba disfrutando de los beneficios de su presencia. Con sólo su mirada se produjo un cambio físico en los rasgos de mi cara. ¡No podía creerlo! ¡era mágico!.
A partir de entonces emprecé a descubrir que no hay que sufrir para obtener buenos resultados, que no hay que sudar con ejercicios fuertes para doblegar al cuerpo. Descubrí que el cuerpo es nuestro buen amigo al que tocas con cariño y se relaja, al que amas y responde.
Han sido dos días en los que he disfrutado mucho y en los que hubiera querido hacer una radiografía a la mente de Kika para conocer sus pensamientos, para descubrir esa mente intuitiva que hace que sepa nuestros problemas sin necesidad de decir nada. Es como un buen psicólogo al que no hace falta nada más que mirarle, y sin ni siquiera pedir ayuda te ofrece su remedio, un remedio también telepático. En fín, no lo puedo explicar, era como estar soñando, porque, por más que este mundo de la mente sé que es mágico, jamás había tenido constancia directa de ello.
Gracias Kika, espero asimilar pronto el curso para poder hacer el segundo y llegar, con el tiempo a aprender eso que tú te has labrado con tanta ilusión, sufrimiento y esfuerzo.
Un abrazo muy fuerte amiga.



