Una vez habia un rabino que vivia feliz con su esposa y sus dos hijas. Tuvo que salir de viaje y durante su ausencia, sus hijas enfermaron y murieron. La esposa, mujer piadosa y creyente, se sobrepuso a su dolor, pero sabia que a su marido se le destrozaria el corazon, como a ella y pidió a Dios qu...