por Betina Arredondo-Olivo el Vie Oct 10, 2008 8:16 am
Lección 284
Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor.
Las pérdidas no son pérdidas cuando se perciben correctamente. El dolor es imposible. No hay pesar que tenga causa alguna. Y cualquier clase de sufrimiento no es más que un sueño. Esta es la verdad, que al principio sólo se dice de boca, y luego, después de repetirse muchas veces, se acepta en parte como cierta, pero con muchas reservas. Más tarde se considera seriamente cada vez más y finalmente se acepta como la verdad. puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor. Y hoy deseo ir más allá de las palabras y de todas mis reservas, y aceptar plenamente la verdad que reside en ellas.
Padre, lo que Tú me has dado no puede hacerme daño, por lo tanto, el sufrimiento y el dolor son imposibles. Que mi confianza en Ti no flaquee hoy. Que acepte como Tu regalo únicamente aquello que produce felicidad y que acepte como la verdad únicamente aquello que me hace feliz.
Extendiendo el Amor de Georgina
Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor.
11. El milagro te devuelve la causa del miedo a ti que lo inventaste. 2Pero también te muestra, que, al no tener efectos, no es realmente una causa porque la función de lo causativo es producir efectos. 3Y allí donde los efectos han desaparecido, no hay causa. 4De este modo, el cuerpo se cura gracias a los milagros, ya que éstos demuestran que la mente inventó la enfermedad y que utilizó al cuerpo para ser la víctima, o el efecto, de lo que ella inventó. 5Mas la mitad de la lección no es toda la lección. 6El milagro no tiene ninguna utilidad si lo único que aprendes es que el cuerpo se puede curar, pues no es ésta la lección que se le encomendó enseñar. 7La lección que se le encomendó enseñar es que lo que estaba enfermo era la mente que pensó que el cuerpo podía enfermar. aProyectar su culpabilidad no causó nada ni tuvo efectos.
12. Este mundo está repleto de milagros. 2Se alzan en radiante silencio junto a cada sueño de dolor y sufrimiento, de pecado y culpabilidad. 3Representan la alternativa al sueño, la elección de ser el soñador, en vez de negar el papel activo que has desempeñado en la fabricación del sueño. 4Los milagros son los felices efectos de devolver la enfermedad -la consecuencia- a su causa. 5EI cuerpo se libera porque la mente reconoce lo siguiente: "Nadie me está haciendo esto a mí, sino que soy yo quien me lo estoy haciendo a mí mismo". 6Y así, la mente queda libre para llevar a cabo otra elección. 7A partir de ahí, la salvación procederá a cambiar el rumbo de cada paso que jamás se haya dado en el descenso hacia la separación, hasta que lo andado se haya desandado, la escalera haya desaparecido y todos los sueños del mundo hayan sido des-hechos. (TEXTO 28.II.11-12)
El dolor y el sufrimiento son parte del sueño de pesadilla en que el ego desea mantenernos, son parte de la locura y del mundo irreal, mas no son parte de la verdadera Creación de Dios, y esto nos ofrece la oportunidad de poder modificarlo si así lo elegimos. Nosotros somos los que decidimos el mundo que deseamos ver y experimentar. Podemos ver solo el ataque y la guerra, la enfermedad como aspectos inevitables, casi pensar que Dios los envía como pruebas a Su Hijo, o dar un giro de 180° a nuestra visión y decidir observar todo como enseñanzas y oportunidades de aprendizaje, formas a través de las cuales sanarnos, es descubrir un buen día, en una mañana de milagro, que si nuestro pensamiento cambia nuestras vivencias también, es darnos cuenta que la sonrisa que dibujamos en nuestro rostro ese día y la regalamos a la persona que pasó al lado regresó a nosotros.
Dios nos dio un preciado regalo cuando nos Creó, fue el libre albedrío, y esto representa que hacemos elecciones y tomamos decisiones cada día, así que podemos observar o solo ver, podemos elegir escuchar o bien solo oír, podemos perdonarnos y perdonar o quedarnos detenidos siempre en el resentimiento, podemos desarrollar relaciones de amor incondicional o quedarnos detenidos en las relaciones especiales de amor-odio, podemos tomar la decisión de quedarnos viendo nuestras pérdidas o dedicarnos a observar nuestras ganancias, podemos atacar y odiar o podemos perdonar y alcanzar la felicidad. Cada día nos ofrece esta gran oportunidad de plantearnos ante cada situación: ¿qué preferimos, ser felices o tener la razón? ¿qué nos hace sentirnos mejor, defendernos de todo y todos que nos debilita, o tratar de vivir en la indefensión que nos da poder? Si hoy estamos experimentando desamor, manifestado a través de pensamientos de culpa, carencias, apegos, expectativas, juicios, ansiedad, abandono, soledad, o depresión, es entonces el día adecuado en que podemos tomar una nueva decisión para modificar estos pensamientos con los que hemos cargado por años. Es volver a elegir, es cambiar de pensamiento para que nuestra vida cambie.
Nada real puede ser amenazado
Nada irreal existe
En esto radica la paz de Dios
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¡Recuerda que TÚ eres la persona que estás esperando para cambiar TÚ vida!