por Betina Arredondo-Olivo el Dom Nov 16, 2008 12:15 pm
11. ¿Qué es la creación?
La creación es la suma de todos los Pensamientos de Dios, en numero infinito y sin límite alguno en ninguna parte. Sólo el Amor crea, y únicamente a Su semejanza. jamás hubo tiempo alguno en el que todo lo que creó no existiese. Ni jamás habrá tiempo alguno en que nada que haya creado sufra merma alguna. Los Pensamientos de Dios han de ser por siempre y para siempre exactamente como siempre han sido y como son: inalterables con el paso del tiempo, así como después de que éste haya cesado.
Los Pensamientos de Dios poseen todo el poder de su Creador. Pues Él quiere incrementar el Amor extendiéndolo. Y así, Su Hijo participa en la creación, y, por lo tanto, no puede sino compartir con su Padre el poder de crear. Lo que Dios ha dispuesto que sea uno eternamente, lo seguirá siendo cuando el tiempo se acabe, y no cambiará a través del tiempo, sino que seguirá siendo tal como era antes de que surgiera la idea del tiempo.
La creación es lo opuesto a todas las ilusiones porque es la verdad. La creación es el santo Hijo de Dios, pues en la creación Su Voluntad es plena con respecto a todo, al hacer que cada parte contenga la Totalidad. La inviolabilidad de su unicidad está garantizada para siempre, perennemente a salvo dentro de Su santa Voluntad, y más allá de cualquier posibilidad de daño, separación, imperfección o de nada que pueda mancillar en modo alguno su impecabilidad.
Nosotros, los Hijos de Dios, somos la creación. Parecemos estar, separados y no ser conscientes de nuestra eterna unidad con Él. Sin embargo, tras todas nuestras dudas y más allá de todos nuestros temores, todavía hay certeza pues el Amor jamás abandona Sus Pensamientos, y ellos comparten Su certeza. El recuerdo de Dios se encuentra en nuestras mentes santas, que son conscientes de su unicidad y de su unión con su Creador. Que nuestra función sea únicamente permitir el retorno de este recuerdo y que Su Voluntad se haga en la tierra, así como que se nos restituya nuestra cordura y ser solamente tal como Dios nos creó.
Nuestro Padre nos llama. Oímos Su Voz y perdonamos a la creación en Nombre de su Creador, la Santidad Misma, Cuya santidad Su creación comparte con Él; Cuya santidad sigue siendo todavía parte de nosotros.
Lección 321
Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
No entendía lo que me podía hacer libre, ni lo que era mi libertad o adónde ir a buscarla. Y así, Padre, busqué en vano hasta que oí Tu Voz dirigiéndome. Ahora ya no deseo seguir siendo mi propio guía. Pues la manera de encontrar mi libertad no es algo que yo haya ideado o que comprenda. Pero confío en Ti. y me mantendré consciente de Ti que me dotaste con mi libertad por ser Tu santo Hijo. Tu Voz me dirige, y veo que el camino que conduce hasta Ti por fin está libre y despejado. Padre, mi libertad reside únicamente en Ti. Padre, mi voluntad es regresar.
Hoy respondemos por el mundo, el cual será liberado junto con nosotros. ¡Qué alegría encontrar nuestra libertad por el inequívoco camino que nuestro Padre ha señalado! ¡y cuán segura es la salvación de todo el mundo cuando nos damos cuenta de que sólo en Dios podemos encontrar nuestra libertad!
Extendiendo el Amor de Georgina
Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
4. ¿Qué motivos podrías tener para sentir ira contra un mundo que simplemente aguarda tu bendición para ser libre? 2Si fueses un prisionero, entonces Dios Mismo no podría ser libre. 3Pues lo que se le hace a quien Dios ama, se le hace a Dios Mismo. 4No pienses que Aquel que te hizo co-creador del universo junto con Él quiere aprisionarte. 5Él sólo desea que tu voluntad sea eternamente ilimitada. 6Este mundo aguarda la libertad que le otorgarás cuando hayas reconocido que eres libre. 7Pero tú no perdonarás al mundo hasta que hayas perdonado a Aquel que te dio tu voluntad. 8Pues es a través de tu voluntad como el mundo se libera. 9Y tú no puedes ser libre estando separado de Aquel Cuya santa Voluntad compartes.
5. Dios se dirige a ti y te pide que salves al mundo, pues mediante tu propia salvación el mundo sana. 2Y todo el que camina sobre la faz de la tierra depende de tu decisión, para aprender que la muerte no tiene ningún poder sobre él, toda vez que comparte tu libertad y tu voluntad. 3Tu voluntad es sanarlo, y puesto que esto es una decisión que tomaste con él, él ha sanado. 4Y ahora Dios ha sido perdonado, pues decidiste ver a tu hermano como amigo. (TEXTO 30.II.4-5)
La libertad (libre albedrío) es un aspecto intacto en la vida del hombre, nunca se ha perdido pero sí se ha olvidado, es la mayor gracia que el Padre le ha dado a Su Hijo para transitar en el amor y la paz, no está relacionado con conceptos de libertad aprendidos en la que ésta depende de que una persona, una sociedad se la otorgue o se la niegue a otra, no se relaciona tampoco con conceptos religiosos, solo depende de liberarnos del pensamiento de culpa para poder experimentarla, del perdón que nos aleja de los juicios, ya que uno de los más grandes regalos que nos ha sido dado es este libre albedrío.
El libre albedrío puede ser mal interpretado en el mundo ilusorio, el de la percepción, donde pareciese que el Hijo de Dios lo usa para separarse de Dios, puesto que solo en este nivel escogemos estar separados, para creer que puede cambiar la verdadera Creación, pero esto no lo podemos considerar dentro de la libertad que Dios nos otorgó. La libertad que tenemos es para que podamos escoger entre permanecer dentro de la mente errada o cambiar a una mente corregida. Un aspecto más de la libertad es que la tenemos para creer qué es la realidad, pero puesto que la realidad fue creada por Dios no somos libres para cambiarla en forma alguna. Nuestros pensamientos no afectan la realidad, pero afectan lo que creemos y experimentamos como realidad. Por eso la lección de hoy es muy clara en esto, nuestra libertad está radicando en nuestra unión con nuestro Padre, no es necesario buscarla en el exterior, tampoco a que algo fuera cambie, solo radica en elegir escuchar la Voz de Dios y cumplir Su Voluntad.
Nada real puede ser amenazado
Nada irreal existe
En esto radica la paz de Dios
¡Recuerda que TÚ eres la persona que estás esperando para cambiar TÚ vida!