por Betina Arredondo-Olivo el Vie Dic 26, 2008 5:26 pm
LECCIONES FINALES
Lecciones 361-365
Introducción
1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. Tan sólo las utilizaremos al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que buscamos es ir más allá de ellas. Dirijámonos a Aquel que nos guía en nuestro camino y que imparte seguridad a nuestros pasos. En Sus manos dejamos estas lecciones, y de aquí en adelante le entregamos también nuestras vidas. Pues no queremos volver a creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista, y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.
2. El suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy remoto. Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.
3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. Pues no podremos sino reconocer que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. Y así, Su recuerdo se reinstaurará en nosotros completamente y en su totalidad.
4. Nuestra función es recordarlo a Él aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Propia compleción en la realidad. No nos olvidemos, por lo tanto, de que nuestro objetivo es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su paz. ¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? Él es el camino, la verdad y la vida que nos muestra el sendero. En él reside la salvación, que se nos ofrece a través del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin el regalo que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. Hemos sido perdonados. Y nos encontramos a salvo de toda la ira que le atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. Eso es todo. ¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido, y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones a través de la Voz del Maestro que Él Mismo nos dio. ¿E iba Dios acaso a hacerle daño a Su Hijo? ¿O bien se apresuraría a contestar de inmediato, diciendo: "Este es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece"? Ten por seguro que así es como responderá, pues éstas son Sus Propias Palabras para ti. Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que jamás existirá por los siglos de los siglos, así como en la eternidad.
Lecciones 361-365
Te entrego este instante santo.
Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz.
Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.
Extendiendo el Amor de Georgina
Te entrego este instante santo.
Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz.
6. Nadie en la tierra puede entender plenamente lo que es el Cielo ni cuál es el verdadero significado de su Creador. 2Sin embargo, tenemos testigos. 3A ellos es a quienes el que es sabio debe acudir. 4Han existido personas cuyo conocimiento sobrepasó con mucho lo que nosotros podemos aprender. 5Y no queremos enseñar las limitaciones que nos hemos impuesto. 6Nadie que se haya convertido en un maestro de Dios verdadero y completamente dedicado se olvida de sus hermanos. 7Lo que les puede ofrecer, no obstante, se ve limitado por lo que él mismo ha aprendido. 8Dirígete entonces hacia uno que abandonó todo límite y fue más allá del alcance más elevado que el aprendizaje puede ofrecer. 9Él te llevará consigo, pues no llegó hasta allí solo. 10Estabas con él entonces, tal como lo estás ahora.
7. Este curso procede de él porque sus palabras llegan a ti en un lenguaje que puedes amar y comprender. 2¿Puede haber otros maestros que señalen el camino a aquellos que hablan lenguas distintas y recurren a símbolos diferentes? 3Por supuesto que sí. 4¿Dejaría Dios a uno solo de Sus Hijos sin una ayuda muy real en tiempos de tribulación, sin un salvador que lo representase? 5Aun así, necesitamos un programa de estudios polifacético, no porque el contenido sea diferente, sino porque los símbolos tienen que modificarse y cambiar para poder ajustarse a las diferentes necesidades. 6Jesús ha venido a responder a las tuyas. 7En él hallarás la Respuesta de Dios. 8Enseña, entonces, con él, pues él está contigo; él siempre está aquí. (MANUAL.23.6-7)
EPÍLOGO
1. Este curso es un comienzo, no un final. Tu Amigo te acompaña. No estás solo. Nadie puede llamarlo en vano. Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. Él sabe cómo solventar todos los problemas y aclarar todas las dudas. Su certeza es tuya. Tan sólo necesitas pedírsela, para que te sea dada.
2. Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. De hecho, tu camino es todavía más seguro. Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. Obedece, por lo tanto, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz, para que te diga lo que realmente quieres y necesitas. Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. Por lo tanto, Él habla de la libertad y de la verdad.
3. Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no son necesarias. En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes venir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. Suya es la Palabra que Dios te ha dado. Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.
4. Y ahora os pongo en Sus manos, para que seáis Sus fieles seguidores y Él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. Dejad que Él os prepare aún más. Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. Y continuará haciéndolo. Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.
5. El final es seguro, y los medios también. A esto decimos "Amén". Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame, y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante, recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura: El júbilo nos acompaña, pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.
6. A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos "Amén”. Continuaremos recorriendo Su camino en paz; confiándole todas las cosas. Y esperaremos Sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal cómo Él lo ama. No caminas solo.Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor, muy cerca de ti. Su Amor te rodea, y de esto puedes estar seguro: yo nunca te dejaré desamparado.
1. La resurrección, dicho llanamente, es la superación de la muerte o el triunfo sobre ella. 2Es un redespertar o renacimiento; un cambio de parecer con respecto al significado del mundo. 3Es la aceptación de la interpretación del Espíritu Santo con respecto al propósito del mundo; la aceptación de la Expiación en uno mismo. 4Es el fin de los sueños de aflicción y la jubilosa conciencia del sueño final del Espíritu Santo. 5Es el reconocimiento de los dones de Dios. 6Es el sueño en el que el cuerpo opera perfectamente al no tener otra función que la de ser un medio de comunicación. 7Es la lección con la que concluye el aprendizaje, pues con ella se consuma y se transciende. 8Es la invitación a que Dios dé el paso final. 9Es el abandono de cualquier otro propósito, cualquier otro interés, cualquier otro deseo o cualquier otro empeño. 10Es el deseo único de estar con el Padre que tiene Su Hijo.
2. La resurrección, al ser la afirmación de la vida, es la negación de la muerte. 2De esta manera, la forma de pensar del mundo se invierte por completo. 3Ahora se reconoce que la vida es la salvación, y cualquier clase de dolor o aflicción se percibe como el infierno. 4Ya no se le teme al amor, sino que se le da jubilosamente la bienvenida. 5Los ídolos han desaparecido y el recuerdo de Dios brilla en el mundo sin ninguna obstrucción. 6Se ve la faz de Cristo en toda cosa viviente, y no se mantiene nada en la oscuridad, excluido de la luz del perdón. 7Ya no quedan pesares sobre la tierra. 8El júbilo del Cielo ha descendido sobre ella.
3. Ahí termina el programa de estudios. 2De ahí en adelante no habrá necesidad de más instrucciones. 3La visión ha sido totalmente corregida y todos los errores han sido des-hechos. 4El ataque no tiene sentido y la paz ha llegado. 5Se ha alcanzado la meta del programa de estudios. 6Los pensamientos se dirigen hacia el Cielo y se apartan del infierno. 7Todo anhelo queda satisfecho, pues, ¿qué queda ahora que no tenga respuesta o que esté incompleto? 8La última ilusión se extiende sobre el mundo, perdonándolo todo y sustituyendo todo ataque. 9Se ha logrado la inversión total. 10No queda nada que contradiga la Palabra de Dios. 11No hay nada que se oponga a la verdad. 12Y ahora, por fin, la verdad puede llegar. 13¡Cuán pronto vendrá cuando se la invite a entrar y a envolver semejante mundo!
4. Todos los corazones palpitantes se encuentran tranquilos y llenos de gran expectación porque la hora de lo eterno está por llegar. 2La muerte no existe. 3El Hijo de Dios es libre. 4Y en su libertad radica el fin del miedo. 5Ya no quedan en la tierra lugares ocultos que puedan dar refugio a ilusiones enfermizas, a sueños de temor o a percepciones falsas del universo. 6Todas las cosas se ven en la luz, y en la luz se transforma y se comprende su propósito. 7Y nosotros, los Hijos de Dios, nos levantamos del polvo y contemplamos nuestra perfecta impecabilidad[1]. 8El canto del Cielo se escucha por todo el mundo, a medida que éste es elevado y conducido a la verdad.
5. Ahora no hay distinciones. 2Las diferencias han desaparecido y el Amor se contempla a Sí Mismo. 3¿Qué necesidad hay ahora de otro panorama? 4¿Queda algo que la visión pueda llevar a cabo? 5Ya hemos visto la faz de Cristo, Su impecabilidad y Su Amor tras toda forma y más allá de todo propósito. 6¡Somos santos porque Su santidad en verdad nos ha liberado! 7Y aceptamos Su santidad como nuestra, como en efecto lo es. 8Y seremos eternamente tal como Dios nos creó, y lo único que deseamos es que Su Voluntad sea la nuestra. 9Las fantasías de otra voluntad separada desaparecen, pues hemos encontrado unidad de propósito.
6. Éstas son las cosas que nos aguardan a todos, pero aún no estamos listos para darles la bienvenida jubilosamente. 2Mientras quede una sola mente poseída por sueños de maldad, el pensamiento del infierno será real. 3Los maestros de Dios tienen como meta despertar las mentes de aquellos que duermen y ver la visión de la faz de Cristo ocupar el lugar de lo que ellas sueñan. 4El pensamiento de asesinato es reemplazado por bendiciones. 5Se abandonan los juicios y se le entregan a Aquel cuya función es juzgar. 6Y en Su juicio final se restaura la verdad del santo Hijo de Dios. 7Él ha sido redimido, pues ha escuchado la Palabra de Dios y ha comprendido su significado. 8Es libre porque ha permitido que la Voz de Dios proclame la verdad. 9Y todos aquellos a quienes antes pensó crucificar resucitan ahora con él, a su lado, según se prepara con ellos para encontrarse con su Dios. (MANUAL.28)
6. Nunca olvides que el Espíritu Santo no depende de tus palabras. 2Él comprende las peticiones de tu corazón, y las colma. 3¿Quiere esto decir que mientras te siga atrayendo el ataque Él te responderá con maldad? 4Por supuesto que no. 5Dios le ha dado el poder de traducir las oraciones de tu corazón a Su lenguaje. 6El Espíritu Santo comprende que un ataque es una petición de ayuda, 7y, consecuentemente, responde ofreciendo ayuda. 8Dios sería cruel si permitiese que tus palabras reemplazasen a las Suyas. 9Un padre amoroso no deja que su hijo se lastime ni que se destruya a sí mismo. 10El hijo podrá pedir lo que le haría daño, pero aun así su padre lo protege. 11¿Y no ama tu Padre a Su Hijo muchísimo más que eso?
7. Recuerda que tú eres Su compleción y Su Amor. 2Recuerda que tu debilidad es Su fortaleza. 3Pero no interpretes esto a la ligera o erróneamente. 4Si Su fortaleza está en ti, lo que percibes como tu debilidad no es más que una ilusión. 5Y Él te ha proporcionado los medios para probarlo. 6Pídele todo a Su Maestro y todo se te dará. 7No en el futuro, sino inmediatamente: ahora mismo. 8Dios no espera, pues esperar comporta tiempo y Él es intemporal. 9Olvida tus absurdas imágenes, tu sensación de debilidad y el temor a ser herido, tus sueños de peligro y todas tus "malas acciones" 10Dios conoce sólo a Su Hijo, quien sigue siendo exactamente tal como fue creado. 11Yo te pongo en Sus Manos con plena confianza, y doy gracias por ti de que así sea.
8. Y ahora, bendito seas en todo lo que hagas.
2Dios te pide ayuda para salvar el mundo.
3Maestro de Dios, Él te ofrece Su gratitud
y el mundo entero queda en silencio ante la gracia
del Padre que traes contigo. 4Tú eres el Hijo que Él ama,
y te es dado ser el medio a través del cual
Su Voz se oye por todo el mundo,
para poner fin a todo lo temporal,
para acabar con la visión de todo lo visible
y para des-hacer todas las cosas cambiantes.
5A través de ti se anuncia un mundo que,
aunque no se ve ni se oye, está realmente ahí.
6Santo eres, y en tu luz el mundo refleja tu santidad,
pues no estás solo y sin amigos. 7Doy gracias por ti
y me uno a tus esfuerzos en Nombre de Dios,
sabiendo que también lo son en mi nombre y en el nombre
de todos aquellos que junto conmigo se dirigen hacia Dios. 8AMÉN (MANUAL 29.6-8)
Este año avanzamos muchos pasos, más de lo que pensamos, en nuestro proceso sanador, pudiésemos no haber terminado aún, y tal vez nunca terminaremos porque este camino es de día a día de nuevos aprendizajes, pero ya sabemos que contamos con otros 365 días del año 2009 para continuar nuestro proceso, sabemos con seguridad ahora que podemos lograr el perdón, podemos lograr la paz y la felicidad que nuestro Padre Dios nos ofrece en nuestro presente, es solo tomar la decisión y una pequeña dosis de buena voluntad como enseña el Curso. Si hemos tomado la decisión de sanarnos podemos estar seguros que otros se sanarán con nosotros, el mundo se transformará con el perdón y el amor del Hijo de Dios. No estamos solos para lograrlo, contamos con todo el apoyo del Espíritu Santo, Quien amorosamente nos conducirá en las lecciones del perdón que conducen a los milagros. Olvidemos el pasado y el futuro y vivamos solo el presente en este nuevo año.
Nada real puede ser amenazado
Nada irreal existe
En esto radica la paz de Dios
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Somos Chispitas Divinas de Dios
"Enseña solamente AMOR, pues eso es lo que ERES."
"Para poder TENER, da todo a TODOS."
"Para tener PAZ, enseña PAZ para asi aprender lo que ES."
Un Curso en Milagros
¡Recuerda que TÚ eres la persona que estás esperando para cambiar TÚ vida!