por Betina Arredondo-Olivo el Vie Feb 29, 2008 3:25 pm
Un Curso de Milagros® fue "escrito "por la Dra. Helen Schucman a través de un proceso de dictado interior, e identificada la voz que lo dicta como la Voz de Jesús, y en el que las primeras palabras fueron "este es un curso de milagros, por favor toma nota". Asistida por el Dr. William Thetford se da inicio el escrito en el año de 1965 y se termina en 1972.
El Curso es publicado por primera vez en 1975, año en que la Dra. Schucman otorga los derechos de autoría a la Fundación para la Paz Interior. La traducción al español se termina en 1992. Lo que en esencia presenta el Curso es publicado en su introducción:
Este es un curso de milagros. Es un curso obligatorio. Solo el momento en que decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no quiere decir que tu mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado. Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos. Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
Nada real puede ser amenazado.
Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios.
Para quienes por primera vez harán el recorrido, y para los quienes lo reanudamos vale la pena recordarlo, Un Curso de Milagros® es un sistema de auto-estudio de pensamiento espiritual que enseña que el camino de amor y paz universal - o de recordar a Dios - es a través de deshacer la culpa, otorgando el perdón a nosotros mismos y a los que nos rodean. Se enfoca en la sanación de las relaciones y en cómo convertirlas en relaciones sanas. Está dirigido a todos los que desean curarse de percepciones incorrectas en las que la mente cree estar enferma y asustada, sola y sin paz. El Curso está organizado de principio a fin como un recurso de enseñanza. Se compone de tres libros: el Texto, el Libro de Ejercicios y el Manual para el Maestro.
El Texto es una base teórica, expone conceptos en que se basa el sistema de pensamiento del Curso, y contiene los cimientos de las lecciones del Libro de Ejercicios, ya que sin la práctica de estos el Texto estaría reducido a abstracciones que no tendrían la fuerza suficiente para producir el cambio de mentalidad. Explica las bases en las que se fundamentan el miedo y la culpa, y cómo podemos superarlos.
El Libro de Ejercicios consta 365 lecciones, una para cada día del año. No es necesario, sin embargo, hacer las lecciones siguiendo ese ritmo; se puede, si se desea, dedicar el tiempo que sea necesario para una lección determinada, pero se sugiere no repetirla por más de tres días.
Las instrucciones recomiendan que no se intente hacer más de una lección por día.
Algunas de las ideas que el libro de ejercicios presenta te resultarán difíciles de creer, mientras que otras tal vez te parezcan muy sorprendentes. Nada de eso importa. Se te pide simplemente que las apliques tal como se te indique. No se te pide que las juzgues. Se te pide únicamente que las uses. Es usándolas como cobrarán sentido para ti y lo que te demostrará que son verdad.
Recuerda solamente esto: no tienes que creer en las ideas, no tienes que aceptarlas y ni siquiera tienes que recibirlas con agrado. Puede que hasta te opongas vehementemente a algunas de ellas. Nada de eso importa, ni disminuye su eficacia. Pero no hagas excepciones al aplicar las ideas expuestas en el libro de ejercicios. Sean cual sean tus reacciones hacia ellas, úsalas. No se requiere nada más. (Libro de Ejercicios, pag. 2)
Finalmente, el Manual para el maestro está escrito en forma de preguntas y respuestas, contesta algunas de las preguntas que con mayor probabilidad podemos hacernos quienes lo estudiamos. Incluye así mismo aclaraciones de algunos de los términos que el Curso utiliza y los explica dentro del marco teórico del Texto.
Un Curso de Milagros® establece una distinción entre lo real y lo irreal, entre el conocimiento y la percepción. El conocimiento es la verdad y está regido por una sola ley: la ley del Amor o Dios. La verdad es inalterable, eterna e inequívoca, es tal vez posible no reconocerla, pero no es posible cambiarla. Esto es así con respecto a todo lo que Dios creó y solo lo que Él creó es real. Porque como plantea el Curso: las ideas nunca abandonan su Fuente y la Fuente es el pensamiento de Dios.
El mundo de la percepción, por otra parte, es el mundo del tiempo, de los cambios, los comienzos y finales, basada en interpretaciones subjetivas, es un mundo de nacimientos y muertes basado en nuestra creencia de escasez, en la pérdida, en la separación y en la muerte. Esto se genera en el sistema de pensamiento del ego, por lo que nuevamente podemos ver que las ideas nunca abandonan su fuente.
El mundo exterior que vemos refleja nuestro marco de referencia interno, nuestras ideas predominantes, y los deseos y las emociones que albergan nuestras mentes. Primero miramos nuestro interior y decidimos qué clase de mundo queremos ver, luego lo proyectamos afuera y hacemos que sea real para nosotros y lo hacemos real mediante las interpretaciones que hacemos de lo que estamos viendo. El Espíritu Santo puede apoyarnos porque, si bien por una parte conoce la verdad, reconoce también nuestras ilusiones, aunque no cree en ellas.
El Espíritu Santo, que nos acompañará todo el año, lo que hace es ayudarnos a escapar del mundo de los sueños, enseñando cómo cambiar nuestra manera de pensar y corregir los errores. El perdón es el recurso de aprendizaje que Él utiliza para llevar a cabo ese cambio en nuestra manera de pensar, no obstante, ofrece su propia definición de lo que en realidad es el perdón, así como también de lo que es el mundo. Para Él perdonar a otros es la única manera en que nosotros mismos podemos ser perdonados, ya que refleja la ley celestial según la cual dar es lo mismo que recibir, y mediante el perdón cambiamos la manera de pensar del mundo, y al no permitir que nada del pasado nos detenga, podemos recordar a Dios.
A través del Curso vamos aprendiendo que si nos valemos de la percepción para justificar nuestros errores -nuestra ira, nuestros impulsos agresivos, nuestra falta de amor en cualquier forma que se manifieste- veremos un mundo lleno de maldad, destrucción, envidia y desesperación. Tenemos que aprender a perdonar todo esto, no porque al hacerlo seamos "buenos y caritativos", sino porque solo así nos liberaremos del miedo que genera la culpa.
Extendiendo el Amor de Georgina
Aprenderemos a reconocer nuestros errores de percepción y también a perdonarlos, y al mismo tiempo nos perdonamos al mirar más allá de los conceptos distorsionados que tenemos de nosotros mismos, y ver el Ser que Dios creó en nosotros, empezaremos a comprender que esa sensación de sentirnos incompletos procede del valor que le hemos otorgado al principio de escasez, el cual rige el mundo de las ilusiones. Desde este punto de vista, buscamos en otros lo que consideramos que nos falta a nosotros, "amamos" a otro con objeto de ver si cubre nuestras carencias, y a esto en el mundo de los sueños se le llama amor. El Ser que Dios creó no necesita nada, está a salvo, es íntegro, amado y amoroso, busca compartir y extender en lugar de obtener y proyectar, no tiene necesidades de ninguna clase y solo busca unirse a otros que, como él, son concientes de su propia abundancia.
¡Recuerda que TÚ eres la persona que estás esperando para cambiar TÚ vida!