Crítica de la pelicula
Probablemente si hiciesemos una lista con los directores jóvenes que han emergido en el panoramá cinematográfico con más fuerza, sin duda Darren Aronofsky estaría en ella. Este neoyorkino, con tan sólo dos películas consiguió algo que sólo logran los más grandes: Unir a crítica y público.
Su ópera prima, Pi, era la mejor carta de presentación de su trabajo: Personajes atormentados que persiguen sueños que se vuelven en su contra, una historia intimista y por momentos enfermiza y deudora del mejor cine de Lynch. Años después, Requiem por un Sueño fue su confirmación. Adaptó la novela de Hubert Selby Jr., para mostrarnos el descenso a los infiernos al que se ven sometidos sus personajes a causa de la droga. Su portentosa originalidad narrativa, la fuerza de sus imágenes y la inolvidable (y hoy día escuchada hasta la saciedad) banda sonora de Clint Mansell, consiguió incomodar a los más duros y llegó, alejándose de finales edulcorados, donde Danny Boyle no se atrevió con Trainspotting.
Ahora, y tras seis años de ausencia, Aronofsky vuelve con su película más compleja hasta la fecha. Volviendo a su cine intimista, el director nos traslada a un hermoso viaje a través de tres épocas (la colonización de América, la actualidad y un futuro lejano), en el que un hombre (explorador, científico y astronauta) trata de ayudar a su amada. Aronofsky comentó en su visita al festival de Sitges, que "La Fuente de la Vida no se parece a nada de lo que haya hecho antes, y puede que los fans de Pi y Requiem por un sueño se sientan defraudados". No obstante, al igual que en esas películas, La Fuente de la Vida es la historia de un hombre en busca de un sueño (una cura), al igual que el chip o el dinero fácil lo eran para los personajes de Pi y Requiem por un sueño.
La Fuente de la Vida juega con temas como el amor, la vida o la muerte. Pero ante todo, del tiempo que malgastamos tratando de lograr lo que ansiamos, en lugar de aprovechar y disfrutar (mientras podamos) de lo que tenemos. Onírica y hermosa, el últrimo trabajo de Aronofsky, combina como pocas imagen y sonido. El viaje del astronauta en su nave en forma de burbuja transparente, acompañado de nuevo por la música de Mansell, es inolvidable.
Es difícil describir qué representa esta película, pero lo que si es cierto, es que no debería juzgarse nada más ser vista. Pensad y reflexionar sobre ella, y tiempo después, opinad. Creedme, lo agradeceréis.
Lo Mejor: El viaje del astronauta y su amada.
Lo Peor: Que la gente espere otro Requiem Por Un Sueño[schild=4 fontcolor=000000 shadowcolor=C0C0C0 shieldshadow=1]A mi me gusta, sus efectos especiales[/schild]
Que disfruteis de ella


Cuando no veamos claro, petonss....muac:bes1: 

Un besito para Dana de vuelta
Para ti Angelique de Dana.

