Hola Kawani,
En lo personal no doy mucha credibilidad a consultas a distancia, a menos que el tarotista sea verdaderamente psíquico, vidente, o que entre él o ella y quien consulta haya una gran conexión. Si bien es cierto que conozco excelentes psíquicos que consultan en empresas de este tipo en mi país, también es cierto que he tenido contacto directo con gente que dirige lineas psíquicas, en especial en España, y los criterios son: haz que la consulta se alargue, di cosas que interesen o inquieten a la persona para que la consulta sea más prolongada (a más tiempo, más paga) y el consultante se abra contigo. Gana su confianza para que pida que seas tú quien le consulte la príxima vez; es decir, para que se enganche contigo. Cuando la persona vuelve a llamar y pide que sea una determinada persona quien le consulte, el profesional gana un porcentaje más por haber hecho un "cliente" fijo.
No quiero descalificar a una persona que no conozco (me refiero al o la tarotista con quien consultó la señora), pero como ves, la tendencia, según he conocido por boca de los propios supervisores de esas empresas, es a que las consultas motiven a la persona, para alargar la llamada (lo cual reditúa más) y crear cierta dependecia o "complicidad" para que el consultante se haga "cliente" de ese o esa tarotista en particular.
Tratando un tema como ese de los engaños de una nuera, tan estereotipado, pero que despierta el interés de toda madre, se crea una expectativa y un vínculo entre ella y quien la consulta.
Lo difícil sería ahora cambiar la opinión y la desconfianza de la señora respecto a la relación de su hijo contigo, en especial si es de esas madres sobreprotectoras y directivas.
Necesitas del apoyo de tu novio... además de darte a conocer por la madre... Para todo ello, necesitas paciencia para que tu "suegra" te conozca más.
Espero haberte ayudado, aunque la situación es difícil porque escapa de tus manos.
Cariños,
Marinela