IRASCIBLE
Un estudiante del Zen acudió a su maestro y le planteó su problema:
-Maestro, tengo una irascibilidad ingobernable. ¿Cómo puedo curármela?
Tienes una cosa muy extraña -respondió el maestro-. Quisiera verla.
-Ahora mismo no puedo mostrársela- repuso el otro.
-¿Y cuándo me la puedes mostrar? -preguntó el maestro.
-Me viene de improviso- explicó el estudiante.
-Entonces -concluyó el maestro- no ha de ser de tu propia y verdadera naturaleza. si lo fuera, podrías mostrármela en cualquier momento. Cuando naciste, no la tenías; y tus padres no te la dieron. Piénsalo bien.
SÉ TU PROPIA LUZ
Hace mucho tiempo, en Japón, le ofrecieron un farol de bambú y papel a un hombre ciego que visitaba a un amigo por la noche, para que volviera a casa con él.
-No necesito un farol-dijo él.Para mí la luz y la oscuridad son una misma cosa.
-Ya sé que no necesitas un farol para hallar tu camino-replicó su amigo-, pero debes llevarlo porque, si no tienes uno, alguien puede tropezar contigo.
El ciego se puso en marcha con el farol y antes de que hubiera llegado muy lejos, alguien se dió de bruces con él.
-¡Mira por donde vas-le gritó al desconocido-.¿Acaso no ves este farol?.
-Tu vela se ha apagado, hermano-replicó el desconocido.
No puedes llegar a la verdad tal como eres; tendrás que eliminar muchas cosas, y la primera cosa -dice el Zen- es eliminar el conocimiento prestado.
- Los reencontré hoy navegando por la red y quería compartirlos, espero que les gusten....... Bsos-




