ATAQUES VERBALES

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ATAQUES VERBALES

Notapor AnaCris el Sab Ago 04, 2007 3:57 pm

ATAQUES VERBALES
Extractos de "Cómo defenderse de los ataques verbales" por Barbara Berckhan , selecionados por M. Parés

" Abandonamos el papel de víctima en el momento en que volvemos a ser nosotros mismos. Nos alegramos de la singularidad de nuestras características diferenciales, pero también apreciamos las cualidades que compartimos con el resto de la humanidad. Nuestra vida no se rige exclusivamente por lo que los demás esperan de nosotros, sino por lo que nosotros creemos importante". Khaleghl Quinn

Estamos constantemente expuestos a ataques verbales, a la crítica destructiva, a burlas, a bromas pesadas...Por supuesto, podemos contraatacar, pero el agresor no suele batirse en retirada, sino que acostumbra a responder con mayor violencia todavía. Es natural que nos defendamos de los agresores . Somos testigos de un intercambio continuo de agresiones desagradables, ruidosas y superfluas. Al final, todos salen perdiendo. Padecen estrés, alteraciones nerviosas, sufren dolorosas herídas psíquicas y abrigan oscuros deseos de venganza.
Las bromas pesadas, las indirectas malintencionadas suelen dejar profundas heridas que tardan años en cicatrizar. Existe un sistema de autodefensa que no es ni ofensivo ni humillante. A pesar de que haya algunas réplicas muy duras he preferido prescindir de los golpes bajos. En primer lugar, porque el mundo está lleno de ellos y, en segundo lugar, porque quisiera insistir en una técnica de autodefensa inteligente, basada en la siguiente premisa: hacer frente al ataque y proponer al agresor una conversación sensata. La postura básica de autodefensa, el saber imponerse, y el seguir con la capacidad de resistir a las provocaciones.
El trato desconsiderado entre la gente se propaga como una epidemia de gripe. El culpable siempre es el otro. Si se me trata de forma poco considerada, yo respondo de la misma manera . No obstante, en el fondo, este comportamiento significa que la otra persona puede convertirme en cualquier momento en su calcomanía. Necesitamos de defensas para cobatir los estados de ánimos de los demás. Para ello es importante distanciarse, procurar estar por encima de las circunstancias.
La fuerza interior reside en la capacidad de no dejarnos enredar con las rarezas de los demás. Procura no tomarte tan a pecho la actitud de los demás. Todos los profesionales cuya labor implica tratar con personas poco corteses necesitan una defensa antichoque. No podemos evitar, aun contando con un escudo protector o comportándonos con autoridad, que alguien se burle de nosotros. Si esto ocurre, no eres tú quien ha cometido un fallo, sino el agresor.No tienes que hacerte reproches, sino que debes cuidar de tu bienestar.
Los agresores no suelen anunciar sus ataques, por lo que nos cogen desprevenidos. El ataque repentino y después el hecho de sentirse vendido, resulta muy doloroso y nos bloquea. Casi todos los comentarios insolentes tienen como único objetivo la provocación. La persona que está decidida a provocarte, encontrará con toda seguridad tus puntos débiles para pinchar allí donde duele.
Sólo tú decides cuándo quieres luchar. Sólo tú decides qué admites y qué no. Es muy importante tomar una decisión a conciencia para evitar el peligro de ser provocado por cualquier comentario o de involucrarse en una pelea. La primera consideración ante una burla debería ser : " ¿Debo admitírla?" . Si en el momento estás ocupado en tareas más importantes, ignora al agresor. Si optamos por no pelearnos podremos seguir desarrollando nuestras actividades. Pasar del agresor contribuye a mantener nuestro estado emocional en armonía, evita la exasperación de los sentimientos.
Ignorar al agresor no es una postura muy cordial. Para algunas personas, ser ignoradas es una ofensa con mayúsculas, sobre todo si la intención del ataque era lucirse. El agresor no emplea las provocaciones como un pasatiempo inofensivo. En la vida laboral se recurre a las provocaciones como una estrategia para manipular a la víctima. La provocación es un truco de manipulación utilizado a menudo en discusiones y negociaciones. Consiste en lo siguiente: el agresor quisiera parar los pies a su contrario sin tener argumentos de peso, por lo que recurre a métodos poco rigurosos. Primero, el agresor suele tantear el terreno con pequeñas indirectas. Si éstas surten efecto, atacará de forma más dura.
En el momento en que la víctima se encuentra emocionalmente desequilibrada, el agresor a vuelto a triunfar. Meneará la cabeza como si no entendiera la reacción impetuosa de su contrario y exhibirá su propia compostura serena y sosegada.
Puede tratarse de una ofensa o podría ser simplemente un pensamiento expresado en voz alta . Si quieres averiguarlo, sólo puedes hacer una cosa: preguntar. Únicamente puedes saberlo con certeza si preguntas directamente a tu interlocutor sobre el sentido de sus palabras. Aparte de las personas que sueltan todo sin pensarlo mucho, están los que tienen poco tacto. Estas personas poco sensibles suelen meter la pata sin que haya mala intención en lo que dicen. Simplemente son muy espontáneas.
Hay cosas más importantes que los pensamientos retorcidos de los demás
No gastes más energía . Hay cosas más importantes que los pensamientos retorcidos de los demás. El interlocutor suele darse cuenta de que has desviado la conversación y constata que no ha recibido respuesta a su ataque . Cabe, dentro de lo posible, que el agresor insista en su ataque para obtener la atención debida. Ser ignorado es un duro castigo. Para algunas personas es peor que una pelea.
El agresor está al acecho y nota el más mínimo esfuerzo que hagas . Se llevará un disgusto si no te inmutas. Tienes cosas mejores que hacer que ocuparte de los extraños puntos de vista de otra gente. Todas las estrategias para ignorar al agresor sirven, sobre todo, para hacerte la vida más fácil. No pretendas transformar al agresor en una buena persona. Nadie puede cambiar en contra de su voluntad. Tener una fijación en el otro significa que analizarás todo lo que diga o haga y lo mirarás con lupa. Cualquier gesto, cualquier suspiro y cualquier palabra serán sopesados.
"En la situación extrema de un ataque, nuestro amor propio y la confianza en nosotros mismos son decisivos para defendernos. Esto también puede significar que hurguemos en la nariz delante de un agresor" Khaleghl Quinn
Todo agresor tiene una idea determinada o, al menos, inconscientemente de lo que quiere conseguir. Da lo mismo que la víctima amedrentada se bata en retirada o se exalte, lo único que importa es que el golpe tenga su efecto. El agresor quiere comprobar que el comentario insolente haya llegado a su destino.
La postura habitual ante las críticas es: " Puedo soportar muy bien una crítica, siempre que sea objetiva" . Sin embargo, ¿ a qué nos referimos cuando hablamos de crítica detructiva?. Nos referimos a una crítica cargada de desprecio, hiriente.
Las palabras envenenadas difaman al receptor de la crítica. Para cualquier persona despreciada y difamada, una crítica siempre supondrá un ataque. No importa que la crítica sea justificada; en el momento en que nos sintamos agredidos, opondremos resistencia. Nos cerraremos interiormente.
Puede haber diferentes motivos para que una persona haga una crítica destructiva. En la mayoría de los casos, el que emite la crítica no acaba de estar bien consigo mismo. Arrastra el enfado y la decepción de un fracaso. Estos sentimientos negativos inciden en el tono de voz y en la elección de las palabras. Todo son reproches o exasperaciones. Se exagera y se generaliza. A ello se añade el deseo, mas o menos inconsciente, de dar una lección al otro, de ponerle en su sitio.
La crítica es una observación útil e importante, que puede servirnos de ayuda, siempre y cuando sea aceptable y la podamos digerir. Una crítica constructiva y útil siempre hace referencia al rendimiento o al resultado. No denigra ni humilla a la persona. Se refiere a un hecho concreto.
Las críticas avasalladoras se originan cuando el crítico en cuestión ha acumulado durante demasiado tiempo sus resquemores. Vale más expresar las objeciones mientras la situación está candente; aún así no se debe hacer una crítica de pasadas ni, mucho menos, ante los ojos y oídos de terceros. Una buena converación crítica debe transcurrir de forma relajada y entre cuatro ojos.

CALAR AL AGRESOR
Hay personas que tienden a discutir con cierta mordacidad, sobre todo si le faltan argumentos. Suelen interrumpir constantemente la conversación, elevan el tono de voz e intentan envenenar el ambiente con pequeños comentarios ofensivos. Contestar a éstas personas da pie al agresor a erigirse en un apóstol de la moral. Primero provoca, luego da la culpa al otro y , al final ambos terminan discutiendo. La negociación está en peligro y el agresor ha logrado disimular su falta de argumentos.
¿Qué pasa, sin embargo, si el interlocutor no tiene ni la más mínima intención de cambiar su comportamiento?. Averigua si el interlocutor tiene una intención real de hablar contigo. Un sabotaje continuo puede significar que el interlocutor ha dado por zanjada la conversación y que simplemente se dedica a jugar al gato y al ratón. No especules demasiado en torno a esta posibilidad . Lo mejor es que le preguntes directamente si tiene intención de hablar contigo o no.

Muchas maquinaciones se evaporan en el momento en que salen a la luz, en que son desenmascaradas.
Muchas maquinaciones se evaporan en el momento en que salen a la luz, en que son desenmascaradas. Interrumpe la conversación en el momento en que adviertas un comportamiento extraño en tu interlocutor. Las provocaciones continuas indican una degeneración de la relación e incluso las buenas relaciones necesitan, de vez en cuando, ser regeneradas.

Ataques Soterrados
Provocaciones hechas por la espalda
Traición
Comentarios irónicos
Calumnias
Los comentarios venenosos suelen ser la expresión indirecta de la disconformidad. Provocaciones hechas por la espalda y a traición, comentarios irónicos dichos de pasada y, como quien no quiere la cosa, alguna que otra calumnia. Este tipo de ataques soterrados es una señal de que algo va mal. es hora de aclarar las cosas, de poner el problema sobre la mesa. Nadie conoce el desenlace y, además, podría ocurrir que salieran a la luz aspectos embarazosos o dolorosos. Por eso, primero se suele tragar. Los pequeños acosos y los comentarios al margen suelen ser señal de que el buche está lleno. Se palpa tensión, el ambiente está cargado.Mucha gente prefiere soportar el ambiente cargado porque teme aclarar el asunto. Pero, ¿cómo se puede arrancar una conversación esclarecedora en medio de un ambiente cargado y cuando todos están a la defensiva?.
Toda burla puede ser un mensaje en clave, una indirecta, con la que la otra parte nos quiere transmitir algo. Cuando alguien nos suelta un comentario descortés, enseguida lo interpretamos como un ataque. No caemos en la cuenta que detrás de este comentario puede esconderse una súplica expresada torpemente
Defiéndete de un ataque verbal
Claves para dejarle KO
Seis técnicas con las que deconcertarás a quien pretenda ofenderte.

A veces te quedas cortada, sin saber qué responder ante un ataque verbal. Es sólo, después de varios minutos, cuando se te ocurre una respuesta audaz. Para Bárbara Berckhan, experta en Comunicación, el motivo de este comportamiento está en que solemos tomar como patrón las réplicas brillantes e ingeniosas de algunos protagonistas de películas.
"Lo que pocos dicen es que en la secuencia cinematográfica han estado trabajando guionistas durante varias noches. En la vida cotidiana no cuentas con alguien que invente para ti un par de réplicas rotundas. Y si te quedas en blanco, ningún director grita '¡corten!' y se repite la escena", añade la autora de Cómo defenderse de los ataques verbales. Además, "como los agresores no anuncian sus ofensivas, te cogen desprevenida y eso les da las de ganar".
Con todos estos ingredientes, es normal que quedes bloqueada, que no te venga a la cabeza algo ingenioso, aunque por tu mente pasen todo tipo de pensamientos. En fin, sé realista. Si te reconoces como una persona tímida, lenta en tus respuestas, demasiado cortés o algo atropellada, no te obceques en callar al contrincante con una frase tajante, pero tampoco desistas ante las gracietas que el prójimo hace a tu costa.
Sobre estas líneas te damos las claves para ganar la batalla verbal en las situaciones cotidianas, ésas en las que las expectativas del agresor se cumplen porque te exaltas, te vuelves insolente, te quedas muda y te retiras. Signos todos ellos evidentes de que ha ganado. Pues bien, deja de bailar al son que marca y verás en su cara el asombro que tanto esperas.

Cómo sacarle de sus casillas.
1. Rebota el comentario. Enfréntate a las frases poco constructivas como si no entendieras las palabras que te dice. "Tu rendimiento está bajo cero". ¿Qué entiendes por bajo cero? Y así con todo. Recoge la palabra que te ofende y añádela a frases como: "¿Qué quieres decir con...? ¿Qué significa...? ¿A qué te refieres con...?". De este modo tu interlocutor se verá obligado a razonar su grandilocuente comentario (si puede). Mientras tanto, tú consigues ganar tiempo para discurrir sobre lo que está pasando y para pensar en cómo comportarte.
2.Ignora el ataque. Permanece muda y responde con el lenguaje corporal. Para ello, después del comentario que te ha herido, mira a tu agresor con los ojos muy abiertos, como si tuvieras delante a un extraterrestre. No pronuncies ni una palabra. Luego, puedes sonreírle sabiamente como si hubieses tenido una iluminación o hubieras encontrado las respuestas a ¿de dónde venimos? y ¿adónde vamos?. Entonces, respira hondo y no gastes más energías. Continúa con lo que estabas haciendo.
3. Responde con brevedad para cortar la conversación. Para ser perspicaz no hace falta más que unas pocas sílabas. Es suficiente un sencillo: "¡No me digas!", "aah", "ya veo", "vaya, vaya", para anular un ataque sin grandes esfuerzos. Nada más. Con eso puedes desmontar una frase insolente, pues demuestras la nimiedad del ataque, que no vale la pena perder más palabras, no le das importancia. Además, dicho como tú sabes, puede sonar muy, pero que muy, cortante.
4. Confúndele con tu respuesta. Existe un principio de comunicación sencillo: todo lo dicho tiene algún sentido. Así, cada vez que alguien te habla, tu cerebro busca automáticamente la lógica de las palabras para responder algo congruente. Pues bien, si contestas al ataque con una frase que está fuera de contexto (basta un refrán), desconcertarás a tu agresor. ¿Qué pasa si te pregunta por el sentido de tu frase? Anímale a que lo averigüe. Será suficiente con un "madúralo con tranquilidad" o "yo también he necesitado tiempo para averiguarlo. No te desanimes".
5. Demuéstrale que el problema lo tiene él. Nadie puede comunicar algo sin revelar una parte de sí mismo o de su estado de ánimo. Por tanto, no te concentres en qué dice, sino en cómo lo dice. Si contraatacas, demuestras que te has tomado en serio sus palabras. Mejor, hazle ver que es él quien tiene un problema personal. Dile algo así como: "Te veo muy alterado, cuando te calmes, hablamos". Te servirá cualquier estado de ánimo: excitación, escepticismo, rechazo, etc.
6. Cambia de tema. Desvía el ataque, habla sobre algo que no tenga nada que ver con lo que ha dicho. Cuanto más insustancial sea el tema, mejor. Cualquier asunto vale para efectuar el desvío. Quienes utilizan esta técnica recurren a temas corrientes que deseaban comentar o sobre los que pensaban últimamente. Así demuestras que sus palabras no te afectan. Renuncias a justificarte ya que no tienes por qué hacerlo. A cambio, dominas la conversación pues su comentario queda fuera de contexto.
Frases célebres...
Groucho Marx:
Sus frases ingeniosas y cortantes llenan libros. Éstos son sólo unos ejemplos:

- Yo nunca olvido una cara, pero en su caso haré una excepción.
- Éstos son mis principios, si no le gustan tengo otros.
- He pasado una noche estupenda… pero no ha sido ésta.
- Todo el mundo debe creer en algo, yo creo que voy a seguir bebiendo. Discúlpeme.
- Perdónenme si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.
- ¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
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Antes de imprimir piense en el medio ambiente.

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Notapor crecer el Lun Ago 06, 2007 3:49 pm

Muy bueno Anacris,pues es cotídiano el araque verbal, has sabido poner en palabra fáciles los que nos pasa ante esas situaciones, yo me quedo callada por ejemplo. Gracias :enam2:
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