Pero ocurre que ella es bien criticona y de repente me cansa porque, aunque a mí me interesa la crítica, a veces para mí es muy negativa y me afecta que recalce tanto lo desagradable que ve en el entorno y en las personas... además, es un poco absorbente, por ejemplo, un día cuando íbamos a almorzar en los pastos de la Universidad yo me alejé de ella y de otro amigo, porque me molestaba el sol y me puse al frente de ambos, igual les seguí hablando, jaja, aunque un poco más fuerte, pero ya no de tan cerca... y pasa que ella se molestó harto... y le dolió que yo me distanciara... lo tomó como desaire...
Bueno, en resumidas cuentas, todo lo anterior me llevó a sentir que tengo que alejarme un poquito para aprender a ser menos susceptible respecto de lo que no me agrada de su persona... porque no puede ser que me influya tanto, aparte, está el tema que a veces me he apoyado demasiado en ella y creo que es hora de estar más sola...
Hace un rato le conversé el asunto, le dije que no es que ella me haga daño sino que es en ocasiones la relación, que yo quiero cambiar para ser más independiente emocionalmente con cualquier persona, que ella es sólo un incentivo... y que por eso decidía alejarme UN POCO... resultado... me agradeció la honestidad, pero le dolió el ego y dijo que ahora se pondría más a la defensiva... que tenía que ser honesta ella también, aunque me entendiera y quisiera...
Quedé un poco triste...
¿les ha pasado a ustedes algo como esto?
Ah, y obvio que también tiene mucho de positivo, por algo somos amigas.














Muchas gracias Anacris y Mirta
sus palabras son muy alentadoras para mí y me hacen reconocerme más...

Hola, María Marcela,

