EL PLACER DE SERVIR
Toda la naturaleza es un anhelo de servir. Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco. Donde haya un árbol que plantar, plántalo; donde haya un error que enmendar, enmiéndalo; donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo.
Sé el que aparta la piedra del camino, el odio de los corazones y las dificultades del problema. Hay la alegría de ser sano y la de ser justo; pero hay la hermosa, la inmensa alegría de servir. Qué triste seria el mundo si todo en él estuviera hecho, si no hubiera en él un rosal que plantar, una empresa que emprender…..
No caigas en el error de crecer que sólo se hace mérito con los grandes trabajos; hay pequeños servicios: regar un jardín, ordenar unos libros, peinar una niña. El servir no se sólo tarea de seres inferiores. DIOS, que da el fruto y la luz, sirve. Pudiera llamársele así: El que sirve. Y tiene sus ojos en nuestras manos y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quién? ¿A que árbol, a tú amigo, a tu madre?
JESÚS se negó a si mismo y obedeció siempre la voluntad del Padre. Hoy, tú estás llamado a mirar la hermosura de la naturaleza, la necesidad en la vida de tu hermano, a reflejar en tu rostro, el rostro de tu Señor. Pide en tu oración con fe al Buen Dios, que te acoja en sus brazos amorosos de Padre y puedas entender como lo hizo Jesús, cual es su voluntad.





y con servicio






