por AnaCris el Lun Dic 08, 2008 2:32 am
Así es Kika, la neuroplasticidad es uno de esos "descubrimientos" modernos que nos permiten demostrar que el cuerpo humano tiene la capacidad de regenerarse. Con Sara lo aprendí, ya que cuando nació, y se diagnosticó el nivel de su sordera, el gran reto que el sanador pránico y el reikista, ambos médicos, esperaban que durante el primer año de vida, darle la capacidad a las neuronas que se habían atrofiado por falta de la adecuada estimulación neonatal, de desarrollar la neuroplasticidad. Esto se podía ir midiendo con las audiometrías de campo libre y de hipedancia, y durante un año de intenso trabajo en casa, en consulta, con apoyo de terapia ocupacional, y terapias con ambos maestros, y todo el esfuerzo que implica cuidar un bebé normalmente, pues al final del primer año se logró la meta: de una hipoacusia del 70% se pasó a un maravilloso 55%, que se ha sostenido desde entonces. Con ligeros progresos, que nos llevaron finalmente, a un 50% que con el nuevo audífono podrá llegar al 45 o 40%.
En los niños, esta capacidad de regeneración es increible y hay casos "milagrosos", ya que su cuerpo aún está codificando la formación y desarrollo de las facultades. El resto, en adultos, como lo describe el documento, es por actividades, por eso, la programación neurolinguística, va encaminada precisamente a esta facultad: cambiemos el chip, recodificamos y damos nuevas instrucciones, y los avances son enormes en este campo.
Y es aplicable en cualquier campo, es solo, encontrar las necesidades y desarrollar las actividades que conlleven a resolverlas de la manera más adecuada.